Varias ondulaciones del chorro polar cruzarán España y traerán cambios de tiempo transitorios
Los modelos apuntan a que el chorro polar se intensificará y seguirá curvado 10 días más sobre España
En la primera quincena de diciembre, las temperaturas tenderán a situarse entre 1 y 3 ºC por encima de la media en el centro, el tercio norte y buena parte del litoral mediterráneo
En los últimos días, la vaguada que había incrementado la inestabilidad en el norte peninsular y Baleares –y que además había provocado un nuevo descenso térmico generalizado– comienza a retirarse. Aunque las altas presiones atlánticas empiezan a avanzar hacia la Península, esto no implicará una estabilización completa. De hecho, durante el fin de semana un nuevo sistema frontal atravesará buena parte de la España peninsular y Baleares, manteniendo el tiempo cambiante. Este relevo entre configuraciones atmosféricas marcará el corto y medio plazo, con una transición hacia un patrón más propio de una NAO positiva, tal y como ya anticipaba Meteored.
En los próximos días, el chorro polar se intensificará y tenderá a situarse más al norte, permitiendo que las borrascas circulen por latitudes más elevadas, lejos de la Península. Sin embargo, esto no significa que las precipitaciones vayan a desaparecer. Tanto el modelo europeo como el GFS estadounidense coinciden en señalar que varias vaguadas alcanzarán nuestro territorio hasta el puente de diciembre.
Cada una de ellas traerá descensos térmicos de carácter transitorio y lluvias irregulares, más abundantes en unas zonas que en otras. Asociados a estas vaguadas, diversos sistemas frontales cruzarán la geografía española con especial incidencia en el noroeste, donde los acumulados podrían ser más significativos. No se descarta tampoco que alguna de estas ondulaciones del chorro polar consiga descolgarse algo más hacia el sur, un escenario que podría activar las precipitaciones en áreas del Mediterráneo, aunque esta posibilidad aún deberá confirmarse.
Aun con estas ondulaciones, conviene destacar que se tratará de episodios breves y no de irrupciones frías prolongadas. La circulación atlántica, muy marcada y dinámica, dificulta la llegada de aire frío de gran entidad a nuestro país en estas fechas, por lo que las nevadas que puedan producirse quedarán restringidas a cotas relativamente altas durante el paso de cada vaguada. Mientras tanto, en Canarias los alisios se reforzarán debido al papel del anticiclón de las Azores, y la presencia de algo de aire frío en altura podría propiciar lluvias más generosas en el norte de las islas montañosas, donde los acumulados podrían llegar a ser destacados según los escenarios que manejan los principales modelos.
Mirando a la primera quincena de diciembre, y pese a los descensos térmicos puntuales, las temperaturas tenderán a situarse entre 1 y 3 ºC por encima de la media en el centro, el tercio norte y buena parte del litoral mediterráneo. En Canarias y en el sur peninsular, por el momento, no se esperan anomalías reseñables para la época. Todo ello indica que los primeros días del invierno climatológico –que comienza el 1 de diciembre– transcurrirán sin episodios de frío intenso. De mantenerse el patrón de NAO positiva, es probable que esta dinámica se prolongue hasta el 8 o 10 de diciembre. A partir de entonces, la incertidumbre aumenta y los modelos abren la puerta a distintos escenarios posibles.