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Una mujer retira la nieve de su casa con una pala en Winthrop, Massachusetts, el 26 de enero de 2026

Una mujer retira la nieve de su casa con una pala en Winthrop, Massachusetts, el 26 de enero de 2026AFP

Una megatormenta invernal causa al menos 23 muertes en EE.UU. y cortes de energía

Está vinculada a una alteración del vórtice polar, una masa de aire frío que normalmente se mantiene sobre el Polo Norte, pero que en esta ocasión se desplazó hacia el sur

Una poderosa tormenta invernal, acompañada de temperaturas polares extremadamente peligrosas, golpeaba este lunes por tercer día consecutivo a amplias zonas de Estados Unidos, dejando al menos 23 personas fallecidas, extensos cortes de electricidad y miles de vuelos cancelados.

Una masa de aire ártico, descrita como potencialmente letal, amenazaba con retrasar el regreso a la normalidad en regiones que van desde Nuevo México hasta Maine. El fenómeno trajo consigo una combinación severa de intensas nevadas y fuertes vientos.

De acuerdo con reportes de autoridades y medios locales, el número de víctimas mortales ascendió a por lo menos 23, con causas que incluyen hipotermia, accidentes de tránsito y percances relacionados con trineos, vehículos todoterreno y quitanieves.

En Nueva Jersey, un hombre fue hallado sin vida entre la nieve, con una pala en la mano. Mientras tanto, en la ciudad de Nueva York, otras ocho personas fueron encontradas muertas durante el marcado descenso de temperaturas, aunque las causas exactas aún se investigan.

Aunque el servicio eléctrico comenzó a restablecerse gradualmente, cerca de 600.000 usuarios continuaban sin suministro hasta la noche del lunes, según datos del portal Poweroutage.us.

Los estados del sur –como Tennessee, Texas, Misisipi y Luisiana– resultaron especialmente golpeados. Estas regiones, poco habituadas a inviernos tan severos, enfrentaban un frío extremo que, según los pronósticos, persistirá durante gran parte de la próxima semana.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) informó a la AFP que alrededor de 190 millones de personas en el país estaban bajo algún tipo de alerta por frío extremo. Incluso zonas tan meridionales como la Costa del Golfo se preparaban para noches con temperaturas gélidas hasta bien entrada la semana.

En la región de los Grandes Lagos, los habitantes despertaron con condiciones tan extremas que la exposición de la piel podría provocar congelación en cuestión de minutos.

Bajas temperaturas

En áreas de Minnesota y Wisconsin, el NWS registró durante la madrugada del lunes temperaturas de hasta –30,6 °C, agravadas por el viento helado. Durante el fin de semana, casi la mitad de los estados del país acumuló al menos 30,5 centímetros de nieve.

El mayor registro de nieve se dio en el lago Bonito, en Nuevo México, donde se acumularon 78,7 centímetros, según informes oficiales.

El alcalde de Nashville, Freddie O’Connell, señaló que numerosos árboles continuaban cayendo por el peso del hielo, provocando nuevos cortes eléctricos incluso en zonas donde el servicio ya había sido restablecido. Ante esta situación, la policía y los bomberos lideraban un grupo de trabajo para trasladar a personas sin electricidad hacia refugios de emergencia con calefacción, una medida replicada en muchas otras ciudades del país.

Gary Winthorpe, un conductor de Carolina del Sur, relató a un medio local el temor que sintió al transitar por carreteras peligrosas y presenciar cómo una camioneta se salía del camino hacia una zanja. «Tenía mucho miedo», confesó.

La meteoróloga del NWS, Allison Santorelli, explicó a la AFP que la recuperación tras esta tormenta ha sido especialmente compleja debido a la gran cantidad de estados afectados. Las regiones del norte, mejor preparadas para el invierno, no pudieron asistir a los estados del sur, que cuentan con menos recursos para este tipo de emergencias. «Muchos de estos lugares no tienen los medios necesarios para limpiar después de eventos así», advirtió, expresando especial preocupación por quienes permanecen sin electricidad.

Vórtice polar

Al menos 20 estados y la capital, Washington, declararon el estado de emergencia para movilizar personal y recursos. Las intensas nevadas dejaron carreteras intransitables y provocaron la suspensión de autobuses, trenes y vuelos durante el fin de semana.

La tormenta está vinculada a una alteración del vórtice polar, una masa de aire frío que normalmente se mantiene sobre el Polo Norte, pero que en esta ocasión se desplazó hacia el sur. Científicos señalan que el incremento de estas perturbaciones podría estar relacionado con el cambio climático.

Dave Radell, meteorólogo del NWS en Nueva York, explicó a la AFP que la nieve caída era «muy seca» y «esponjosa», lo que facilitó que el viento la desplazara con rapidez, reduciendo la visibilidad y dificultando las labores de limpieza. «Eso complica aún más la situación», concluyó.

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