Fundado en 1910

El glaciar Thwaites, en la AntártidaFlickr/Felton Davis

Levantar un muro de 80 kilómetros en la Antártida: la novedosa apuesta para frenar el deshielo

Los expertos calculan que el 4 % del aumento anual del nivel del mar a nivel mundial es consecuencia de la pérdida de hielo de este glaciar

En los últimos años, los científicos tienen la mirada puesta en el llamado Glaciar del Juicio Final o glaciar Thwaites, situado en la Antártida. Esta gran masa helada recibió este apodo como consecuencia del impacto que tendría su colapso sobre el nivel del mar. Con una superficie de 192.000 kilómetros cuadrados, el glaciar se está fundiendo a una velocidad nunca antes vista.

De hecho, los expertos calculan que el 4 % del aumento anual del nivel del mar a nivel mundial es consecuencia de la pérdida de hielo de Thwaites. Si colapsara por completo, el nivel del mar podría aumentar 65 centímetros. Y es que, tal como señaló en 2022 un estudio de Nature Geoscience, el glaciar se encontraría «al límite».

«El Thwaites se mantiene hoy realmente con las uñas y deberíamos esperar ver grandes cambios en pequeñas escalas de tiempo en el futuro –incluso de un año a otro– una vez que el glaciar retroceda más allá de una cresta poco profunda en su lecho», detallaron los investigadores.

Una medida revolucionaria

Para evitar este escenario, los investigadores han ideado una medida realmente ambiciosa, cuyo precio podría superar los 80.000 millones de dólares. Es en este contexto cuando surge el Proyecto Cortina Anclada en el Fondo Marino.

Imagen del glaciar ThwaitesCreative Commons

La idea central del proyecto –denominado Seabed Curtain–consiste en instalar barreras flexibles, ancladas al fondo marino, a unos 650 metros de profundidad, con 150 metros de altura y con cerca de 80 kilómetros de longitud, con el objetivo de bloquear la entrada de estas corrientes cálidas bajo el hielo.

Este 'muro' debería ser capaz de redirigir las corrientes de agua que circulan por debajo de las plataformas de hielo periféricas. Y es que estas masas de agua, más densas y cálidas, erosionan la base de los glaciares desde abajo. El objetivo de los investigadores es limitar su acceso a las zonas más vulnerables del hielo, lo que podría ralentizar el proceso.

El proyecto es un esfuerzo colaborativo, multinacional y sin ánimo de lucro que reúne a instituciones de referencia como la Universidad de Cambridge, la Universidad de Chicago, el Instituto Alfred Wegener o la Universidad de Nueva York. El objetivo común es diseñar, probar y evaluar cortinas submarinas que puedan desviar las corrientes cálidas lejos del glaciar Thwaites y evitar un colapso en cadena de la capa de hielo antártica.

De momento el proyecto se encuentra en una fase inicial de investigación y diseño, con un programa de tres años para decidir materiales, métodos y estructuras antes de cualquier construcción potencial. A pesar de que la situación del glaciar es cada año más agónica, la puesta en marcha definitiva del proyecto podría no ocurrir hasta alrededor de 2040 si el plan sigue adelante.