Vista del área calcinada en el municipio almeriense de Bédar
Desaparecidos e ilocalizados tras el incendio de Los Gallardos: ¿cuál es la diferencia?
Desde el inicio del incendio se han registrado unas 500 llamadas por la posible desaparición de los afectados
Días después del inicio del incendio en Los Gallardos (Almería), los trabajos de extinción han continuado esta última madrugada. A lo largo de la noche, el Segundo Batallón de Intervención en Emergencias BIEM 2 de la UME ha extinguido distintas reactivaciones, asegurado el perímetro y ha empleado drones para localizar puntos calientes en El Chive, Lubrín, El Marchal, Bédar y Los Gallardos. Todo tras un fuego que ha dejado 12 personas fallecidas, miles de desalojados –que irán regresando a sus viviendas de manera escalonada– y al menos otras 23 que se encuentran aún sin localizar.
Precisamente sobre este último dato ha arrojado nuevas actualizaciones el consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, que ha pedido que se diferencia entre «desaparecidos» e «ilocalizados».
¿Qué diferencia hay? Cuando hablamos de una persona desaparecida, es aquella sobre la cual sus familiares ya han interpuesto una denuncia formal ante las fuerzas de seguridad al existir indicios o sospechas de riesgo real para su integridad dentro del área afectada por las llamas. Del total de las 500 llamadas registradas por los agentes en estos últimos días, únicamente se han registrado ocho denuncias formales por desaparición ante la Guardia Civil tras la última actualización del presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno. Es decir, estas ocho sí corresponden a casos con sospechas fundadas de desaparición dentro del perímetro quemado.
La segunda categoría corresponde a aquellas personas que sus familiares no consiguen contactar. No cuenta con denuncia formal, y suele deberse a la pérdida de cobertura móvil, cortes de luz, desplazamientos imprevistos a casas de amigos, o el ingreso en albergues provisionales de evacuación sin haber avisado previamente.
El triste recuerdo de la dana de 2024
Lo vivido en la región almeriense no es tristemente familiar. La dana que arrasó gran parte de la Comunidad Valenciana en octubre de 2024, dejando 230 fallecidos, también reflejó esta confusión. A diferencia del incendios de Los Gallardos, en las decenas de pueblos valencianos afectados se vivió un situación idéntica, aunque a una escala mucho mayor, generando un enorme caos informativo con los números. En concreto, durante los primeros momentos, los servicios de emergencia e instituciones como el Centro de Coordinación de Emergencias (Cecopi) llegaron a acumular más de 2.500 llamadas de alerta por personas que no respondían.
Imagen del Barranco del Poyo a su paso por Picanya
Gran parte de estas personas estaban ilocalizadas, dado que podían ser ciudadanos atrapados en tejados o coches que simplemente estaban incomunicados por la caída masiva de las redes de telefonía móvil y los cortes de luz. Sin embargo, al restablecerse la cobertura, miles de esas personas volvieron a contactar con sus familias.
Finalmente, cuando la Policía Nacional y la Guardia Civil cruzaron los datos de las llamadas con las denuncias formales reales, la cifra oficial real de desaparecidos activos se situó por debajo de las 100 personas.