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Un equipo de bomberos tratando de apagar el incendio forestal que se extendía por Ares, en el suroeste de Francia

Un equipo de bomberos tratando de apagar el incendio forestal que se extendía por Ares, en el suroeste de FranciaEFE

La tormenta de fuego, el peligroso fenómeno natural que se da durante los incendios forestales

En apenas unos minutos, el incendio genera su propia meteorología, con ráfagas de viento impredecibles que favorecen una propagación mucho más rápida y violenta

España atraviesa uno de los peores veranos de su historia. En solo siete meses, los incendios forestales han arrasado más de 173.600 hectáreas, una superficie seis veces superior a la registrada en el mismo periodo de 2025. El aumento de las llamas, unido a las altas temperaturas provocadas por la ola de calor, incrementa el riesgo de que aparezcan fenómenos tan peligrosos como las llamadas tormentas ígneas o de fuego, capaces de alterar por completo los fuegos y hacer imposible su extinción.

Hace una semana, los incendios de Madrid y Ávila comenzaron a dejar unas imágenes devastadoras tras propagarse con gran rapidez. La situación se volvió crítica cuando varios focos declarados en Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias (Madrid) y Burgohondo (Ávila) se unieron hasta formar un gran frente de llamas, las cuales obligaron a evacuar a miles de personas.

Aunque estos dos incendios forestales provocaron una situación extrema en varios puntos, además de una rápida propagación favorecida por las olas de calor y el mal estado de los montes, las autoridades no han confirmado aún la formación de una tormenta de fuego o pirocumulonimbo. Sin embargo, sí se ha observado en otros grandes incendios recientes, como, por ejemplo, en el de Burdeos (Francia). Pero, ¿en qué consiste este fenómeno y por qué es tan peligroso?

Según explica en su web la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), todo comienza cuando el intenso calor asciende de forma constante y rápida. A medida que el aire caliente se eleva, las llamas empiezan a generar un sistema propio de vientos. En cuestión de segundos, el aire frío que rodea el fuego entra a llenar los huecos libres que aparecen, lo que alimenta aún más la llamarada. En apenas unos minutos, el incendio genera su propia meteorología, con ráfagas de viento impredecibles que favorecen una propagación mucho más rápida y violenta.

Tormenta ígnea durante un incendio en el Parque nacional Yellowstone.

Tormenta ígnea durante un incendio en el Parque nacional Yellowstone.Wikipedia

Además, prosigue el órgano estadounidense, este fenómeno puede dar lugar a «efectos meteorológicos muy extraños» como torbellinos de fuego o nubes gigantes capaces de crear vientos, lanzar brasas incandescentes a cientos de metros o incluso kilómetros y provocar nuevos focos.

Este terrible fenómeno natural sí se ha dado en Francia, donde un megaincendio en Gironda, cerca de Burdeos, ha calcinado más de 42.000 hectáreas y ha obligado a evacuar a más de 200.000 personas. En este sentido, y teniendo en cuenta la virulencia de las llamas, las autoridades francesas atribuyen parte de la imprevisibilidad del fuego a la tormenta ígnea, un episodio hasta ahora desconocido en el país galo.

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