Pescadores en un banco de arena descubierto por el bajo nivel del agua del Danubio
Nueve países europeos superan récord de sequía en agosto
El 58 % de la superficie de la Unión Europea, equivalente a casi 2,5 millones de kilómetros cuadrados, sufrió falta de agua durante agosto
Nueve países europeos registraron en agosto su mes más seco desde que existen datos del Observatorio Europeo de la Sequía (EDO), en un contexto marcado por un verano sofocante. Así se desprende de un análisis elaborado por la AFP a partir de las cifras recopiladas por este organismo europeo.
Los datos muestran que Austria, Bélgica, Bosnia, Francia, Hungría, Luxemburgo, Serbia, Eslovaquia y Suiza nunca habían registrado un agosto con una sequedad tan acusada desde que el EDO comenzó a reunir este tipo de información en 2012. La falta de precipitaciones y agua disponible alcanzó así niveles inéditos para estos nueve países dentro de la serie histórica manejada por el observatorio.
La situación afectó de manera considerable al conjunto del territorio comunitario. En promedio, el 58 % de la superficie de la Unión Europea, equivalente a casi 2,5 millones de kilómetros cuadrados, sufrió falta de agua durante agosto. El porcentaje refleja la amplitud geográfica del episodio y sitúa a más de la mitad del territorio de la UE bajo los efectos de la sequedad.
Ese 58 % supone, además, 25 puntos porcentuales más que el promedio registrado para agosto durante el periodo comprendido entre 2012 y 2025. A pesar de este importante incremento respecto a la media de los últimos años, el dato todavía permanece por debajo del máximo alcanzado en agosto de 2022, cuando el 63 % del territorio de la Unión Europea estuvo afectado por la falta de agua.
Europa Central concentró los efectos más intensos de la sequía. Hungría fue uno de los países más castigados, con dos tercios de su territorio incluidos en agosto en el nivel más elevado de alerta por sequía establecido por el Observatorio Europeo de la Sequía. La situación también fue especialmente significativa en Eslovaquia y Serbia, donde aproximadamente un tercio de sus respectivos territorios se encontraba bajo ese mismo nivel máximo de alerta.
El sistema utilizado por el EDO para determinar la gravedad de estos episodios se basa en observaciones obtenidas por satélite y combina distintos indicadores. En concreto, el nivel de alerta tiene en cuenta tres parámetros fundamentales: las precipitaciones registradas, la humedad presente en el suelo y el estado de la vegetación. La combinación de estos elementos permite evaluar la intensidad de la sequía y su extensión territorial.
En paralelo, un estudio elaborado por el consorcio científico Climameter y publicado el jueves relaciona la excepcionalidad de este periodo seco con el cambio de las condiciones climáticas. El análisis pone el foco en los tres meses comprendidos entre junio y agosto de 2026, caracterizados por una sequía especialmente intensa en Europa.
Según recoge el estudio, «un período seco de tres meses tan severo como la sequía europea de junio-agosto de 2026 es ahora aproximadamente tres veces más probable que ocurra que en el pasado (1950-1987)».
De este modo, los datos del Observatorio Europeo de la Sequía reflejan que el episodio de agosto no se limitó a países concretos, sino que alcanzó a una parte muy relevante de la superficie comunitaria. Nueve Estados registraron su agosto más seco desde el inicio de la serie del EDO en 2012, mientras que el conjunto de la Unión Europea alcanzó un porcentaje de territorio afectado claramente superior al promedio del periodo 2012-2025.
Aun así, el nivel registrado en agosto se mantuvo por debajo del máximo observado tres años antes, cuando la superficie comunitaria afectada por la falta de agua llegó al 63 %. La diferencia no impide que el episodio de 2026 destaque por su extensión y por la especial incidencia registrada en Europa Central, donde Hungría, Eslovaquia y Serbia alcanzaron algunos de los niveles de alerta más elevados.