Centro de control de Adif
El sistema que vigila cada tren en España: así funciona el seguimiento por GPS tras la tragedia de Adamuz
El accidente ferroviario de Adamuz ha puesto el foco en los sistemas de seguimiento de trenes en España. Los convoyes llevan GPS y otros dispositivos de localización que permiten a los centros de control de ADIF monitorizar su posición en tiempo real
El trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz, Córdoba, que se cobró la vida de más de 40 personas y dejó más de un centenar de heridos, despierta dudas sobre los sistemas de seguridad y seguimiento de los trenes en España. La pregunta que muchos ciudadanos se hacen es si llevan GPS los trenes y, si es así, ¿cómo es posible que se produzca un choque entre dos convoyes?.
Llamadas entre Atocha y los trenes
— Maquinista del Iryo: Hola Atocha, mira, acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz.
— Centro de mando: Ah, ya, ya te veo, ya te veo. Venga, de acuerdo. Déjame un teléfono, anda.
...
— Maquinista del Iryo: Hola, Atocha, 6189, mira comunicarle que es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua. Repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua.
— Centro de mando: Vale, venga, recibido, pues gracias por avisar.
— Maquinista del Iryo: Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente, por favor.
— Centro de mando: Sí, sí, sí… no hay ningún tren llegando.
Esta conversación entre el Centro de mando de Atocha y el maquinista del Iryo da a entender que desde Madrid tenían localizado al tren siniestrado. Los trenes en España, especialmente los de alta velocidad, llevan incorporados sistemas GPS y otros dispositivos de posicionamiento. Según confirman fuentes del sector ferroviario, estos sistemas permiten conocer en tiempo real la ubicación exacta de cada convoy que circula por la red. Sin embargo, el GPS no es el único sistema de localización que utilizan los trenes.
El transporte ferroviario español emplea una combinación de tecnologías para garantizar el seguimiento preciso de los convoyes. Entre ellas destaca el Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario (ERTMS), que incorpora sistemas de posicionamiento Galileo con opción a GPS o GLONASS para geolocalizar en tiempo real y con precisión a los trenes. Esta tecnología es el estándar más avanzado adoptado por la Unión Europea para la gestión del tráfico ferroviario.
El cerebro del tráfico ferroviario
ADIF y Renfe gestionan el tráfico y la seguridad ferroviaria desde centros de control centralizados conocidos como Centros de Regulación de Circulación (CRC). Estos centros neurálgicos operan las 24 horas del día, todos los días del año, monitorizando en tiempo real la posición de los trenes, el estado de las vías y también responden a incidencias.
El corazón tecnológico de estos CRC es el Control de Tráfico Centralizado (CTC), un sofisticado sistema informático que permite la regulación de todas las señales y agujas situadas en el trayecto desde un punto único. Este sistema utiliza retroproyectores que reproducen la topografía de las vías y visualizan los diferentes trenes en circulación, junto con ordenadores que dictan y ejecutan las órdenes de manera automatizada.
Centro de control de Adif
Los operadores de estos centros de control obtienen la posición exacta de los trenes a través de varias fuentes de información. Desde Renfe explican que se combina un dispositivo de posicionamiento instalado en las máquinas con el paso de vía de las balizas proporcionadas por ADIF y la información de los sistemas de atención al viajero en estaciones. Esta redundancia de sistemas sirve para garantizar que siempre exista una fuente fiable de localización, incluso cuando un tren atraviesa túneles donde la señal GPS puede perderse.
Balizas y comunicaciones
Además del GPS, la infraestructura ferroviaria española cuenta con balizas físicas instaladas a lo largo de las vías que proporcionan información sobre la posición de los trenes. El ERTMS utiliza estas balizas virtuales generadas cada 50 metros mediante sistemas satelitales para asegurar la integridad del posicionamiento.
Extensión del ERTMS en líneas no principales, en el tramo La Asunción Universidad-Guardo
Los sistemas de comunicación entre el tren y la infraestructura son también fundamentales. Los centros de control mantienen comunicación continua con los maquinistas, lo que permite una gestión coordinada del tráfico y una respuesta rápida ante cualquier incidencia. Esta comunicación bidireccional forma parte del sistema GSM-R, el estándar de comunicaciones ferroviarias europeo.
Inversión y tecnología
España ha realizado una inversión millonaria en estos sistemas de seguridad. Según datos de ADIF, el Gobierno ha destinado más de 3.240 millones de euros a equipar 1.786 kilómetros de red de alta velocidad con el sistema ERTMS. Esta tecnología avanzada mejora significativamente la calidad del servicio, incrementa la capacidad de transporte al reducir los intervalos entre trenes y disminuye los costes de explotación.
El Sistema Europeo de Gestión de Tráfico ERTMS es el sistema de mando y control de trenes más avanzado
ADIF ha desplegado recientemente tecnología de última generación en sus centros de control y ha invertido millones de euros en sistemas de gestión de tráfico que permiten controlar a distancia los enclavamientos y gestionar en tiempo real la señalización y los desvíos de la red ferroviaria para establecer itinerarios seguros para las circulaciones de trenes de todas las compañías una vez liberalizado el sector.
El caso de Adamuz
A pesar de toda esta tecnología, el accidente de Adamuz pone en serias dudas la efectividad real de estos sistemas de seguridad. Fuentes del sector han revelado en los medios que «se ha estado siendo muy permisivo y no obligan a llevar encendido el ERTMS a los operadores Renfe, Iryo y Ouigo».
Restos del Iryo que descarrilado en Adamuz
La investigación del accidente deberá determinar si los sistemas de seguimiento funcionaron correctamente y si los centros de control detectaron a tiempo la situación de peligro.