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Una niña empleando Inteligencia Artificial

Una niña empleando inteligencia artificialiStock

Tecnología

Los siete peligros que corren los niños que hablan con la IA

El contacto entre menores y sistemas de chatbots es de los más preocupantes presenta una serie de riesgos

La inteligencia artificial ya se ha consolidado como un elemento cotidiano más en nuestras vidas. En este sentido, no son pocos los que habitualmente acuden a esta herramienta para resolver problemas de su día a día o con el objetivo de resolver dudas rápidas. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce con la IA.

Y es que dentro de todos los riesgos que puede entrañar emplear esta herramienta, el contacto entre niños e inteligencia artificial es uno de los aspectos más graves. El uso de chatbots por parte de menores de edad genera preocupación en muchos padres, pese a que la gran mayoría no vigilen de cerca lo que hacen sus hijos cuando utilizan estos sistemas.

Este asunto ha sido monitorizado por ESET, empresa líder en ciberseguridad, que ha querido llamar la atención sobre el creciente contacto entre niños e IA. Hacer compañía o incluso ayudar en tareas del colegio son las funciones principales que nacen de esta relación, pero desde ESET hablan de hasta siete riesgos a los que pueden enfrentarse muchos menores sin ser conscientes de ello.

Dependencia emocional y aislamiento

Si los niños tratan a los chatbots como amigos digitales, estos podrían convertirse en una «persona» de referencia para ellos. De este modo, el desarrollo de relaciones con individuos reales podría verse afectado, lo que provocaría una mayor dependencia emocional de la IA y favorecería la probabilidad de quedarse aislado socialmente.

Mayor vulnerabilidad durante el desarrollo emocional

La interacción constante con chatbots de IA puede afectar durante la infancia y la adolescencia, dos de los momentos más importantes de un menor. Es crucial que a lo largo de estas etapas los niños aprendan a cómo relacionarse con las diferentes figuras de su entorno. Un chat diseñado para ser siempre amable y ofrecer la respuesta que uno busca no es lo que una persona se encontrará en el mundo real.

Refuerzo de comportamientos problemáticos

Preguntarle sobre un problema personal a un sistema de IA puede ser muy peligroso para un joven. No son pocas las veces que hemos escuchado que consultar a internet sobre, por ejemplo, un problema de salud puede ser contraproducenete, puesto que este siempre se pone en el peor de los casos. En este sentido, que un niño consulte con un chatbot sus preocupaciones puede incrementar las posibilidades de sufrir trastornos alimentarios, autolesiones o pensamientos suicidas si no cuentan con salvaguardas adecuadas.

Desplazamiento de actividades esenciales

Interactuar con la IA demasiado puede restar tiempo a otro tipo de actividades esenciales, especialmente en el caso de los niños. El ocio saludable o la interacción con familiares y amigos son claves en las primeras etapas de la vida.

Elusión de controles mediante 'jailbreak'

Es posible que aquellos menores con mayor conocimiento tecnológico sean capaces de manipular el sistema de IA mediante instrucciones específicas para evitar las restricciones del chatbot. De esta manera, podrían acceder a contenidos que normalmente deberían estar bloqueados.

Desinformación por culpa de la IA

La IA puede crear escenarios falsos acerca de cualquier tema y venderlos como si fuesen reales. En este sentido, esto es un riesgo mayor para los menores, más susceptibles a creerse cualquier información, lo que puede acarrear problemas serios en cuestiones sensibles como las relaciones personales o la salud.

Riesgos de privacidad

Si los niños comparten datos personales con la IA estos podrían quedar expuestos. Los sistemas almacenan todo tipo de información que podría caer en manos de terceros, socios tecnológicos o ser motivo de ciberataques.

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