Molienda y batido en la “Almazara Tradicional”, en Gata (Cáceres)

Molienda y batido en la «Almazara Tradicional», en Gata (Cáceres)Europa Press

Menos aceite de oliva y más barato: «Es una estrategia para controlar el precio de la próxima campaña»

Los productores critican que «nada en los fundamentos agronómicos» justifica la caída del valor en origen en las últimas semanas

El mercado del aceite de oliva no responde a las dinámicas habituales de otros activos económicos. El equilibrio entre la oferta y la demanda actúa de un modo particular con el oro líquido, y más especialmente en España, mayor productor del mundo donde la fuerza agraria se reparte entre muchos y la industrial con unos pocos.

La lógica indica que, a menor volumen disponible, más precio; sin embargo, la campaña 2025/2026, con una caída del 6 % sobre la referencia anterior, deja unos valores en origen en pleno desplome. En cuatro semanas, el aceite de oliva virgen extra ha perdido 30 céntimos por kilo en origen y el virgen casi 35 céntimos. En la semana del 18-24 mayor, el sistema 'Poolred' trasladó que el precio en origen del aceite de oliva virgen extra fue de 4,04 euros/kilo, el virgen de 3,241 y el lampante a 3,11.

El descenso no se entiende desde la sobreoferta, ya que hay menos volumen de aceite de oliva no solo en España, sino a nivel mundial.

«Menos aceite, más caro de producir y más barato en origen. Es una estrategia deliberada de los envasadores para controlar los precios antes del inicio de la próxima campaña», denuncia en un informe técnico COAG, que señala maniobras de los operadores para manejar los precios del aceite de oliva a su antojo y en perjuicio del eslabón más débil de la cadena: «La explicación estructural no está en el mercado, sino en quién controla la formación de precio en origen».

Los olivareros identifican un patrón ejecutado por los operadores industriales para, cuando todavía no ha concluido la campaña en curso, condicionar los precios de la próxima temporada: acopio de aceite cuando las perspectivas de cosecha son positivas; pausa estratégica de las compras para generar una sensación de reducción de demanda; creación de incertidumbre entre los productores por la paralización en las ventas; y utilización de la importación de terceros países como palanca para cubrir las necesidades operativas.

El objetivo, según advierte COAG, es influir en la formación de precios de la próxima campaña 2026/27 antes incluso de que comience, creando expectativas bajistas en el mercado que perjudican la posición negociadora de los productores. «La situación de parálisis del mercado y la caída sostenida de precios puede generar un círculo vicioso: los productores con necesidades de liquidez se ven forzados a vender a precios cada vez menores, lo que a su vez presiona el mercado a la baja y perjudica al conjunto del sector», lamenta la organización.

Según la estimación de costes de producción realizada por COAG con índices del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y las series de precios agrarios de Eurostat, el umbral de rentabilidad del olivar tradicional se sitúa por encima de los 4,50 euros por kilo de aceite; mientras que la última actualización de 'Poolred' coloca el precio en origen del aceite de oliva virgen extra fue de 4,04 euros/kilo.

«Con los precios actuales, muchos olivares trabajan en pérdidas. Se calcula que entre octubre de 2025 y abril de 2026, con ventas de 880.000 toneladas a una media de 4 euros por kilo, el sector olivarero tradicional ha dejado de ingresar más de 1.000 millones de euros respecto a los precios de rentabilidad», incide el análisis de COAG, que insiste en condenar la práctica de los envasadores para provocar un embudo en las almazaras que aumente la presión sobre el eslabón más débil de la cadena, que de esta manera se verá obligado a vender a precios con los que en algunos casos no salen las cuentas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas