Comparó el producto español con el procedente de Marruecos
Agricultura
Raúl Cardaba, frutero: «El producto de Marruecos se vende más barato en España, pero es peor que el español»
El frutero analiza la competencia de los productos importados y reclama controles equivalentes para quienes quieran vender fruta y verdura en España
La diferencia de precio entre los productos agrícolas españoles y los importados se ha convertido en una preocupación recurrente para el sector y para los consumidores. Raúl Cardaba, frutero, abordó esta cuestión en el podcast La Escalera Roja, donde señaló especialmente la competencia de Marruecos en productos como las judías verdes, los tomates, las sandías, las naranjas, las fresas o los aguacates.
Cardaba explicó que esta situación no se da, en general, con otros países europeos, sino sobre todo con Marruecos y algunas zonas africanas. «A ver, en realidad eso solo pasa con Marruecos», afirmó. A su juicio, España mantiene una posición muy destacada en el mercado hortofrutícola europeo: «Nosotros somos la cuarta de Europa».
El frutero centró buena parte de su análisis en el coste de la mano de obra. Según detalló, en España la recogida de determinados productos encarece mucho el precio final. «En España, solo la mano de obra necesaria para recoger un kilo de judías verdes ya cuesta cuatro euros», explicó.
A ese coste, añadió, hay que sumar el trabajo posterior del producto, el transporte y los márgenes del agricultor, del asentador de Mercamadrid y del frutero. Por eso, indicó, el consumidor puede encontrarse «judías verdes a diez euros en las tiendas».
Frente a ello, comparó el producto español con el procedente de Marruecos. «En Marruecos, las judías verdes, como primera, es que aparte son mucho peores, porque es la realidad, son judías más vastas, un poquito más duras, tienen que hervir más y tienen menos sabor», sostuvo. Sin embargo, la diferencia de precio pesa en la decisión de compra: «La mano de obra en vez de cuatro cuesta uno».
«España es la huerta de Europa»
Cardaba defendió que la solución pasa por exigir a los productos importados las mismas condiciones que se aplican a los españoles. «La única solución para que no haya esa competencia es que tengan que pasar, por lo menos, si quieren exportar productos a España, los mismos controles que pasan los productos españoles», señaló.
El frutero admitió que el consumidor tiende a elegir el producto más barato cuando la economía doméstica aprieta. «Yo también tiraría por el barato, no por el español, si no tengo dinero», reconoció. No obstante, advirtió de que esa dinámica perjudica a la agricultura nacional.
También citó el caso del plátano canario frente a la banana importada. «El plátano canario, tío, tendríamos que cuidarlo y masificarlo a muerte», afirmó. Cardaba concluyó reivindicando el papel del campo español: «España es la huerta de Europa, tío».