La imagen de los cazadores

El verdadero cazador se impone límites frente a los avances tecnológicos para evitar que la balanza entre pieza y cazador quede definitivamente desequilibrada

El Rehalero es cazador sublime, carente de avaricias. Caza para otros que son los que culminan el lance. Su arma son los perros y su munición las ladras de ellos

El Rehalero es cazador sublime, carente de avaricias. Caza para otros que son los que culminan el lance. Su arma son los perros y su munición las ladras de ellosCedida por el autor

Las consideraciones que se exponen a continuación son fruto de una opinión personal forjada a lo largo de más de sesenta años de experiencia cinegética, cincuenta y tres de ellos dedicados a la actividad rehalera. Se sustentan, además, en el intercambio de conocimientos con otros cazadores, en la observación directa de la naturaleza y en el estudio y lectura continuados.

Entiendo la caza como una forma de cuidar la naturaleza y a los animales que alberga para que, cuando llegue el momento y dentro de unos límites determinados, puedan cazarse algunos de ellos.

Para que la caza lo sea realmente y no se convierta simplemente en matar, es imprescindible que el animal disponga de posibilidades ciertas de escape. Debe poder activar sus mecanismos de alerta a través del olfato, el oído y la vista, recurriendo a la huida o a la ocultación como respuesta natural. Es, en definitiva, la expresión de su instinto de supervivencia.

Sin embargo, la tecnología actual puede llegar a anular por completo esas posibilidades. La oscuridad de la noche más negra ya no sirve como refugio; los prismáticos térmicos permiten detectar animales en cualquier circunstancia, incluso a plena luz del día. Del mismo modo, la óptica moderna posibilita disparos precisos a distancias que pueden alcanzar el kilómetro.

Por ello, el verdadero cazador se impone límites frente a los avances tecnológicos para evitar que la balanza entre pieza y cazador quede definitivamente desequilibrada. El uso indiscriminado de la tecnología conduce inevitablemente a que la caza deje de ser caza y el hombre deje de ser cazador. La verdadera caza no se define por el resultado obtenido, sino por la forma en que se practica y por los principios que la inspiran.

Muchos somos los que nos esforzamos por hacer del mundo de la caza un ámbito regido por la ética, el orden y el respeto. Ética en nuestra relación con la naturaleza, actuando siempre con conciencia de las consecuencias de nuestros actos; orden en la práctica cinegética, como concepto opuesto a la anarquía; y respeto hacia los animales que cazamos, hacia los que nos ayudan en la caza —perros, caballos, mulas, rapaces— y hacia nuestros compañeros de afición.

Por eso aspiramos a una caza verdadera, una caza de «igual a igual» que, aunque pueda parecer una utopía, constituye un ideal al que deberíamos acercarnos. Si ni siquiera lo intentamos, jamás avanzaremos en esa dirección.

Rechazamos el empleo de artilugios tecnológicos capaces de anular las posibilidades de defensa y escape del animal

Quienes compartimos esta forma de entender la actividad cinegética reprobamos a quienes únicamente persiguen la cantidad; rechazamos el empleo de artilugios tecnológicos capaces de anular las posibilidades de defensa y escape del animal; condenamos a los furtivos que, sin respetar la propiedad ajena ni las normas más elementales, se introducen en fincas equipados con silenciadores e instrumentos de visión nocturna para apropiarse de una caza que no les pertenece; y despreciamos a los chanteadores de fincas, que dedican sus esfuerzos a buscar el fracaso ajeno en lugar de trabajar por el éxito propio.

Valoremos, por tanto, la caza genuina; la caza ética, ordenada y estética. Seamos también activos en la lucha contra el furtivismo y contra quienes dañan la imagen y los principios de nuestra actividad.

La imagen de la caza y de los cazadores no la construyen las palabras, sino los hechos. Cada uno de nuestros actos contribuye a dignificarla o a perjudicarla.

  • Perico Castejón es ingeniero agrónomo y rehalero

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas