Sobre la munición de plomo: que nos analicen

Evidentemente, comer plomo es malo, pero de ahí a concluir que, como ese riesgo de ingesta se da en la carne de caza, hay que prohibirlo de plano en la munición, es como decir que hay que prohibir la cerveza porque el alcohol es malo

Escopeta de caza con cartuchos de plomo

Escopeta de caza con cartuchos de plomoReal Federación Española de Caza

Empiezo a estar un poco harto de esa enorme cantidad de estudios que se autodenominan científicos y que son tan absurdos que, cualquiera que esté un poco en el mundo, sabe que están manipulados desde su propio planteamiento. Porque según como se planteen los experimentos o estudios, así saldrán los resultados. ¿Es malo comer hamburguesas, o brócoli? Pues si queremos saberlo no lo hagan depender de la salud de personas que sólo comen una cosa y otra durante cuatro meses seguidos. ¿El agua mata? Sí, porque analizamos durante tres meses a una rata que sólo ingestaba agua y se murió (esto último es un chiste, claro) ¿Es cierto que las sueltas de perdices afectan negativamente a las puestas? Pues no me lo planteen en atención al porcentaje de polladas respecto a la total población, si resulta que las soltadas son el 80 por ciento del total y ninguna de ellas tiene la edad necesaria para ser ponedora.

En esto de experimentar con criterios absurdos para encontrar resultados preestablecidos, el IREC, el Instituto de Investigación de Recursos Anti Cinegéticos, es el campeón. Ese Instituto, hoy plagado de anti caza (su directora, por ejemplo, es miliciana, perdón, militante, de la SEO/Birdlife, organización públicamente anti caza), cuyos estudios siempre concluyen contra la caza, empieza a convertirse en chiste. Son muchos los estudios de ese tipo. También algunas invenciones que causaron vergüenza, como su famoso «pienso antituberculoso» que iba a revolucionar el campo español y cuyo solo recuerdo zahiere al IREC. Pero hoy me voy a centrar en su estudio sobre el plomo.

Evidentemente, comer plomo es malo, pero de ahí a concluir que, como ese riesgo de ingesta se da en la carne de caza, hay que prohibirlo de plano en la munición, es como decir que hay que prohibir la cerveza porque el alcohol es malo.

¿Cuánto, cómo y durante cuánto tiempo seguido, hay que ingestar plomo para que sea nocivo? Decir que el simple hallazgo de plomo en buitres es prueba para su prohibición es tanto como defender lo contrario: como la población de buitres se ha multiplicado enormemente, quizás es que les siente bien. Absurda una cosa y otra.

El 1 por ciento de todos los buitres de España serían cerca de 700 ¿Ha analizado Mateo la sangre de 700 buitres en un año? No me lo creo

Analicemos un poco más al IREC. Un anterior director fue Rafael Mateo, que hoy está en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (Idaea) y uno de los mayores empeñados en acabar con el plomo a toda costa. Desde luego, no es lo mismo que sólo lo diga el IREC a que lo hagan en collera con otra institución, en este caso, el Idaea. Pero son los mismos perros con distintos collares. Según este señor el 3,7 por ciento de los buitres comen plomo todos los días, lo que es sorprendente, teniendo en cuenta que las temporadas de caza no son continuas, ni iguales en toda España, siendo los abatimiento casi residuales más de la mitad del año. También dice que en España el 57,7 por ciento de los buitres tiene niveles elevados de plomo en sangre. Además del curioso 0,7 de ambas cifras, destaco otra cosa. El 1 por ciento de todos los buitres de España serían cerca de 700 ¿Ha analizado Mateo la sangre de 700 buitres en un año? No me lo creo (si lo hubiera hecho a lo largo de varios años, eso no sería reflejo del 1 por ciento de la población). ¿Sería un 1 por ciento una muestra suficiente para llegar a tales conclusiones? ¿Qué buitres ha analizado, los capturados porque no podían volar al tener el buche lleno porque se acababan de comer una res? A todo esto ¿Cómo andaban de salud los que usted ha analizado? Y una última pregunta: según la web de la propia Idaea «El trabajo (de Mateo), publicado en Envioremental Pollution, encontró partículas de munición en el 11 por ciento de las egagrópilas». A ver, que no me entero ¿encuentra plomo en el 11 por ciento de las egagrópilas y concluye que hay un alto nivel de plomo en sangre en el 57,7 por ciento de los buitres? Eso no se lo cree ni usted. Puestos a decir, si al menos hubiera dicho que «presume» que ese 11 por ciento tendría altos niveles de plomo en sangre, todavía. Señor Mateo, esa coherencia en la exposición de lo no cierto…

El estudio del IREC sobre el plomo luego pasa de las aves al riesgo para los humanos (por comer alguna vez carne con ese plomo) y sus efectos a largo plazo. Pero tienen el experimento muy a mano y no quieren hacerlo. Hágannos a los cazadores análisis exhaustivos y determinen nuestra salud en general. Hemos comido mucha carne de caza desde niños. Prácticamente todos nos hemos comido varios perdigones a lo largo de nuestra vida (por no hablar de la costumbre infantil de llevar los perdigones de plomera en la boca y tragar alguno accidentalmente). Ello no quiere decir que todas las semanas o meses nos traguemos perdigones; es simple accidente. Nadie más que nosotros come y ha comido más carne de caza. Nadie más que nosotros está sujeto al riesgo de una accidental ingesta de plomo. Si no somos modelo de análisis, no lo es nadie.

Asumiremos el resultado. ¿Lo asumirán ustedes? ¿Aceptan el envite, o es que saben que les va a salir muy mal para sus intereses anti cinegéticos?

A esos «científicos» les importa muy poco que los cazadores o nuestros perros acabemos heridos por rebotes de munición de acero. Eso sí que me queda muy claro.

  • Antonio Conde Bajén es miembro del Real Club de Monteros

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