Una erupción solar
La mayor tormenta solar registrada se produjo hace 15.000 años
Un evento así resultaría catastrófico para la tecnología moderna, pues podría destruir los sistemas de telecomunicaciones y satélites, provocar apagones masivos de la red eléctrica y costar miles de millones de euros
Las tormentas solares de alta intensidad son uno de los eventos naturales más temidos por la comunidad científica y tecnológica. Su impacto resultaría hoy catastrófico para la tecnología moderna, pues podría destruir los sistemas de telecomunicaciones y satélites, provocar apagones masivos de la red eléctrica y costar miles de millones de euros.
Hasta ahora, los científicos han detectado nueve tormentas solares extremas, conocidas como Eventos Miyake, ocurridas en los últimos 15.000 años y las más recientes tuvieron lugar en 993 y 774. Mucho antes, concretamente hace unos 14.700 años, se produjo la tormenta de mayor potencia identificada hasta ahora, según han revelado un tipo de fósiles de tronco hallado en los Alpes franceses.
Los troncos de los árboles usados son subfósiles (restos cuyo proceso de fosilización no está completo) conservados en las orillas del río Drouzet, cerca de Gap (Francia) y que registraron un aumento sin precedentes en los niveles de radiocarbono en aquel periodo.
El pico de radiocarbono fue causado por la mayor tormenta solar jamás identificada, según el equipo de científicos franceses y británicos que publican en Philosophical Transactions of the Royal Society A.
Una tormenta solar similar hoy sería catastrófica para la tecnología moderna, pues podría destruir los sistemas de telecomunicaciones y satélites, provocar apagones masivos de la red eléctrica y costar miles de millones de euros.
Para su investigación, el equipo cortó fragmentos de los troncos y compararon la anchura de los anillos de cada uno para crear una cronología que les dio información sobre los cambios medioambientales del pasado y les permitió medir el radiocarbono en un período desconocido de actividad solar.
Después compararon los niveles de radiocarbono de los troncos con los de berilio, un elemento químico hallado en los núcleos de hielo de Groenlandia.
El radiocarbono se produce constantemente en la atmósfera superior a través de una cadena de reacciones iniciadas por los rayos cósmicos, recordó el autor principal de la investigación, Edoudard Bard, del Collége de Francia.
Recientemente se ha descubierto que los fenómenos solares extremos pueden crear ráfagas de partículas energéticas de corta duración que se conservan como enormes picos en la producción de radiocarbono que se producen en el transcurso de un solo año.
Encontrar esa colección de árboles semiconservados fue «realmente excepcional», destacó Celine Miramont de la Universidad de Aix-en-Provence (Francia).
Sin embargo, esa tormenta de hace 14.300 años recién identificada es aproximadamente del doble de tamaño que las dos posteriores.
Evento Carrington
La mayor tormenta solar observada directamente, el evento Carrington, se produjo en 1859 y, aun siendo más pequeña que un evento Miyake destruyó los telégrafos y creó una aurora nocturna tan brillante que los pájaros empezaron a cantar creyendo que el sol había empezado a salir. Los eventos Miyake, en conjunto, son muy poco conocidos porque nunca han sido observados directamente de forma instrumental.
Los científicos aún no saben qué causa esas tormentas solares tan extremas, con qué frecuencia pueden ocurrir o si se pueden predecir de alguna manera. Por eso, advierten de la importancia de comprender estos fenómenos para proteger en el futuro nuestras infraestructuras mundiales de comunicaciones y energía.