Ilustración de una nave llegando a Marte
El 'monstruo' ruso que puede llegar a Marte en un mes y que sería 12 veces más rápido que la Starship de Musk
El nuevo prototipo de motor de plasma fabricado por Rosatom reduciría hasta en diez veces la cantidad de combustible necesaria en comparación con los cohetes químicos actuales
La carrera por colonizar la Luna y Marte –en los casos más optimistas– sigue siendo la principal obsesión de las distintas agencias espaciales. Históricamente Estados Unidos ha monopolizado prácticamente esta carrera. Sin embargo, recientemente uno de sus históricos rivales habría dado el primer paso para posicionarse a la cabeza.
En las últimas semanas Rusia ha desarrollado un innovador motor de plasma que promete reducir el tiempo de viaje a Marte a tan solo 30 días. Este avance, impulsado por la corporación estatal Rosatom, podría representar un punto de inflexión en la exploración del espacio, desafiando la hegemonía desplegada por entidades como SpaceX.
El motor en cuestión ha sido diseñado por el Instituto de Investigación de Rosatom en Troitsk y se basa en una tecnología de aceleración magnética de plasma. A diferencia de los cohetes tradicionales, el método ruso funciona mediante la ionización de hidrógeno que es acelerado a velocidades extremas, lo que permite alcanzar velocidades de escape de hasta 100 km/s (360.000 kilómetros por hora). En comparación con los cohetes convencionales, sus motores apenas alcanzan velocidades de escape de 4,5 km/s.
Este avance no solo mejoraría la velocidad en la que se realizan los viajes espaciales, sino también implicaría grandes progresos en la optimización del combustible. Tal como han detallado los expertos de la organización rusa, el motor de plasma reduciría hasta en diez veces la cantidad de combustible necesaria en comparación con los cohetes químicos actuales.
Prototipo del motor de plasma ruso para misiones en el espacio profundo
Esto no solo disminuiría drásticamente el coste económico de las misiones espaciales, sino que también reduciría la carga de combustible. La clave que hay detrás de esta importante reducción es la utilización de hidrógeno como combustible principal, lo que incluye ventajas como una mayor ligereza, generación de calor o eficiencia en la aceleración entre otros.
El impacto del nuevo motor tiene como objetivo fundamental la reducción de tiempo a la hora de desplazarnos por el espacio. A día de hoy, las misiones al planeta rojo requieren entre seis y nueve meses de viaje –dependiendo de la cercanía a la que esté situado–. Esto expone a los astronautas a altos niveles de radiación cósmica y a otros efectos negativos sobre la salud, como la pérdida de visión.
«En la actualidad, un viaje de ida a Marte a bordo de una nave espacial con motores convencionales puede durar casi un año, lo que supone un riesgo significativo para los astronautas considerando la exposición a la radiación cósmica. Sin embargo, los motores de plasma podrían reducir la duración de los vuelos a solo 30 a 60 días, lo que haría posible las misiones de regreso a Marte. La creación de un prototipo es un hito crucial del proyecto, ya que demuestra si el motor es adecuado para futuros «remolcadores nucleares» en el espacio y si es posible reducir el costo de su producción», dijo Alexey Voronov , Primer Director General Adjunto de Ciencia en el Instituto de Investigación de Rosatom en Troitsk.
Prototipo del motor de plasma ruso para misiones en el espacio profundo
Con este prototipo sobre la mesa, el siguiente paso de la entidad rusa estará centrado en iniciar las distintas pruebas del nuevo motor. En concreto, la empresa está construyendo una cámara de vacío con condiciones similares al espacio, con el objetivo de evaluar el desempeño de su prototipo antes de ser probado en misiones reales.
Doce veces más rápido que la Starship
El último anuncio de la empresa rusa choca directamente con las ambiciones de Elon Musk, quien en los últimos años ha apostado por los cohetes químicos para sus objetivos en el planeta rojo. En el caso de que el motor de plasma ruso demuestre su viabilidad, el magnate se vería forzado a replantear su estrategia espacial.
De hecho, tal como señalan las estimaciones, la nave Starship sería infinitamente inferior a aquella que pudiera portar el motor de plasma. En concreto, la nave espacial de SpaceX puede llegar a registrar los 25.000 kilómetros por hora en sus mejores pruebas. Es decir, sería doce veces más lenta.