Esta imagen fija tomada de una transmisión de SpaceX muestra el lanzamiento de SpaceX Starship en su cuarta prueba de vuelo
SpaceX vuelve a retrasar el lanzamiento de Starship: «El cronograma es dinámico y es probable que cambie»
La ventana de lanzamiento se abrirá el próximo 3 de marzo a las 17:30 (00:30 hora española)
La compañía aeroespacial SpaceX tiene previsto llevar a cabo el octavo vuelo de prueba del sistema Starship el próximo lunes 3 de marzo, tras posponerlo una vez más. Previsto para este viernes, la empresa dirigida por Elon Musk volvía a aplazar el lanzamiento alegando que «el cronograma es dinámico y es probable que cambie». La ventana de lanzamiento se abrirá a las 17:30 (00:30 hora española), aunque la fecha podría estar sujeta a cambios debido a la naturaleza dinámica de estas pruebas.
El lanzamiento llega después de que la empresa concluyera la investigación sobre la pérdida de la nave en su séptimo vuelo de prueba. Como resultado, se han implementado diversas modificaciones tanto en el hardware como en los procedimientos operativos con el objetivo de aumentar la fiabilidad de la etapa superior de Starship.
En esta ocasión, la prueba se centrará en lograr objetivos que no pudieron completarse en la misión anterior. Entre ellos, destacan el primer despliegue de carga útil de Starship y la realización de varios experimentos de reentrada, enfocados en mejorar el retorno de la etapa superior al sitio de lanzamiento para su posible recuperación. Asimismo, la misión contempla el despegue, el regreso y la captura del propulsor Super Heavy.
En el transcurso de esta nueva prueba, Starship liberará cuatro simuladores Starlink, cuyo tamaño es similar al de los satélites de próxima generación. Estos dispositivos seguirán la misma trayectoria suborbital de la nave y se espera que se desintegren al entrar en la atmósfera terrestre. Además, SpaceX prevé encender un motor Raptor mientras la nave se encuentra en el espacio, en lo que supondrá un paso más hacia la validación de su capacidad operativa.
La nave Starship durante la transmisión de SpaceX
Otra de las áreas en las que se realizarán ensayos es el sistema de protección térmica. Para ello, se han retirado una cantidad significativa de baldosas en puntos clave de la nave con el fin de evaluar la resistencia del vehículo en diferentes zonas. Asimismo, se probarán opciones alternativas, como nuevas baldosas metálicas, incluida una variante con enfriamiento activo. Además, se han instalado versiones no estructurales de los accesorios de captura para medir su comportamiento térmico, mientras que una sección de la línea de baldosas ha sido rediseñada con bordes suavizados y cónicos para minimizar los puntos calientes detectados en el reingreso de la sexta prueba de vuelo.
El perfil de reentrada de Starship ha sido diseñado para someter los flaps traseros de la etapa superior a un alto nivel de estrés estructural en el punto de máxima presión aerodinámica. También se probarán diversos sensores de radar en la torre de lanzamiento con el objetivo de mejorar la precisión en la detección de distancias entre los brazos de captura y el vehículo en retorno.
En cuanto al propulsor Super Heavy, el cohete que impulsa a Starship hasta la órbita, se han implementado mejoras, incluyendo una computadora de vuelo más potente, una distribución de energía optimizada y baterías inteligentes integradas.
Lanzamiento condicionado
Para que el regreso del cohete Super Heavy sea posible, tanto el vehículo como la infraestructura de lanzamiento deberán cumplir ciertos requisitos. La maniobra solo se ejecutará si todos los sistemas funcionan correctamente y si el director de vuelo autoriza manualmente la operación antes de que concluya la fase de combustión del cohete. En caso contrario, o si se detectan condiciones desfavorables, el cohete seguirá una trayectoria predeterminada para un aterrizaje controlado en el Golfo de México.
En el caso de que el regreso se lleve a cabo, el descenso del cohete desde velocidad supersónica podría generar explosiones sónicas en la zona cercana al sitio de aterrizaje. SpaceX advierte que el único impacto para las poblaciones cercanas será un estruendo breve, similar al sonido de un trueno, cuya intensidad dependerá de factores como las condiciones meteorológicas y la distancia al punto de llegada.