El presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping
Ciencia
La ciencia desmonta la emoción de Putin y Xi Jinping: es imposible vivir hasta los 150 años
Ambos mandatarios superan los 70 años, situándose ya por encima de la edad media de mortalidad de los hombres en el planeta
A inicios de septiembre, el presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, protagonizaron una de las charlas más llamativas en lo que al futuro de la humanidad se refiere. En una conversación privada entre ambos líderes en Pekín –captada por un micrófono abierto–, ambos dirigentes señalaron su peculiar obsesión por la longevidad y, más concretamente, por una posible inmortalidad.
«Con los desarrollos de la biotecnología se pueden trasplantar continuamente órganos humanos y las personas pueden vivir más y más jóvenes e incluso alcanzar la inmortalidad», llegó a expresar Putin.
A pesar de que la reacción de Xi Jinping fue menos evidente, también reconoció su interés ante la opción de vivir muchos más años: «Hombre, algunos predicen que en este siglo la humanidad podría vivir hasta 150 años. En el pasado, la gente raramente llegaba a los 70, hoy a los 70 aún eres un niño».
Las dudas de ambos líderes son normales. Tanto Vladimir Putin como Xi Jinping tienen actualmente 73 y 72 años respetivamente, situándose por encima de la edad media de mortalidad de los hombres en el planeta.
¿Es posible llegar a los 150 años?
En este contexto China habría puesto la primera piedra para hacer este sueño realidad. Tal como ha adelantado el New York Times, la empresa china Lonvi Biosciences –con sede en la ciudad de Shenzhen– habría probado una pastilla antienvejecimiento. En concreto, tal como detalla la cabecera norteamericana, la empresa habría desarrollado esta cápsula a partir de la molécula PCC1, la cuál es extraída del extracto de semilla de uva y podría prolongar la vida hasta los 150 años de edad.
En concreto, la empresa asiática habría probado este fármaco en ratones, aumentando su longevidad. Para ser más exactos, el tratamiento con PCC1 en ratones logró un aumento de la esperanza de vida de entre un 9 % y un 64 %, lo que indica que tiene un mayor éxito al ser aplicado en edades más avanzadas.
La biología pone los pies en el suelo
A pesar de las aspiraciones de ambos mandatarios y de algunos avances en este campo, la realidad es que este escenario es más propio de la ciencia ficción. En concreto, un estudio publicado en Nature reveló que el techo biológico del ser humano continúa inamovible entre los 115 y 125 años.
Este el estudio señala que «es poco probable que la supervivencia hasta los 100 años supere el 15 % para las mujeres y el 5 % para los hombres». Esto sugiere que, a menos que a menos que los procesos de envejecimiento biológico puedan desacelerarse notablemente, la prolongación radical de la vida humana es improbable en lo que resta de siglo XXI.
De hecho, tal como señala otra investigación publicada en el National Libraty Of Medicine (NIH), la esperanza de vida futura en Europa teniendo en cuenta el impacto del tabaquismo, la obesidad y el alcohol será de 82 años en el caso de las mujeres y 75 en los hombres.