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Imagen de archivo de un buzo junto a un naufragio

Imagen de archivo de un buzo junto a un naufragioGetty Images / Global_Pics

Ciencia

Hallazgo científico por error: encuentran restos del siglo XVI a una profundidad sin precedentes

Adía de hoy, los océanos del planeta siguen estando, en su mayoría, inexplorados. Para ser más exactos, únicamente el 20 % del fondo marino está cartografiado, motivo por el que la gran mayoría de las profundidades de nuestro planeta son una absoluta incógnita. De hecho, los últimos hallazgos relacionados con el fondo oceánico siguen suponiendo un seísmo para la comunidad científica, dado su rareza y alto valor.

En este contexto, tenemos que situarnos frente a las costas de la localidad de Ramatuelle, situada en la región francesa de Provenza-Alpes-Costa Azul, lugar en el que ha tenido lugar uno de los hallazgos más llamativos de los últimos meses. En concreto, en marzo de 2025 un equipo del Centro de Expertos en Buceo Humano e Intervención Subacuática (Cephismer) de la Marina francesa encontró, de forma fortuita, un pecio desconocido a 2.567 metros de profundidad en el mar Mediterráneo.

Este proyecto llevado a cabo por la Prefectura Marítima del Mediterráneo –institución que representa a Francia en el mar– y el Departamento de Investigaciones Arqueológicas Subacuáticas y Submarinas (Drassm), descubrió la silueta de una embarcación no registrada en las cartas náuticas.

A las semanas de este primer avistamiento, en una nueva inmersión se obtuvieron imágenes en color de alta calidad sin interactuar físicamente con el pecio. Esto fue posible gracias al vehículo submarino operado remotamente (ROV) de la compañía Louis-Dreyfus Travocean. Este vehículo, capaz de operar a profundidades de hasta 4000 metros, permitió la recopilación y transmisión de imágenes y vídeos en color de excelente calidad al DRASSM.

Parte del hallazgo encontrado frente a Ramatuelle (Francia)

Parte del hallazgo encontrado frente a Ramatuelle (Francia)Prefectura Marítima del Mediterráneo (Premar)

Este naufragio, bautizado como Camarat 4 por su localización, es el cuarto bien cultural marítimo identificado en la zona. En este caso, se trata de una embarcación de grandes dimensiones –de 30 metros de eslora y 7 de manga–, que perteneció a un navío mercante del siglo XVI, el cuál transportaba una importante carga de cerámica.

Además de este cargamento, el equipo francés identificó otros elementos del barco como anclas, cañones y calderos. Aun así, gran parte de los restos continúan bajo la arena, lo que abre la puerta a futuras investigaciones en el futuro.

Es realmente llamativo este hallazgo ya que no se había encontrado en aguas francesas ningún artefacto a esta profundidad. De igual manera, el hallazgo representa una oportunidad de investigación única.

En resumidas cuentas, el Camarat 4 es un descubrimiento extraordinario debido a su profundidad, su naturaleza única y la oportunidad que ofrece de estudiar un pecio del siglo XVI prácticamente intacto. Este pecio, que proporciona un terreno fértil para el desarrollo de la experiencia de las unidades especializadas de la Armada Francesa y del DRASSM, representa una nueva etapa en la exploración de las profundidades marinas.

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