Ornitorrinco
Ciencia
El ornitorrinco sorprende a la ciencia: descubren en su pelo estructuras propias de las aves
Este animal, propio de la costa oriental de Australia y de Tasmania, pertenece al reducido grupo de los monotremas, los únicos mamíferos que ponen huevos, junto a las cuatro especies de equidnas
El ornitorrinco, ese singular mamífero con pico de pato, cola de castor y patas de nutria, continúa sorprendiendo a la comunidad científica con nuevas particularidades biológicas. Este animal, propio de la costa oriental de Australia y de Tasmania, pertenece al reducido grupo de los monotremas, los únicos mamíferos que ponen huevos, junto a las cuatro especies de equidnas. Además, el macho cuenta con un espolón venenoso en las patas traseras, lo que lo convierte en uno de los pocos mamíferos capaces de inocular veneno.
A estas peculiaridades se suma ahora un hallazgo relacionado con su melanina, según un estudio publicado en la revista Biology Letters de la Royal Society británica. En los vertebrados, estos pigmentos cumplen funciones esenciales: protegen frente a la radiación ultravioleta, ayudan a regular la temperatura y determinan el color de piel, pelo o plumas. Se almacenan en estructuras celulares denominadas melanosomas, cuya forma suele estar vinculada al tipo de coloración.
Por lo general, la eumelanina, responsable de tonos oscuros como negros o marrones, se encuentra en melanosomas alargados, mientras que la feomelanina, que genera colores rojizos o amarillentos, se aloja en estructuras esféricas. En los mamíferos, estos melanosomas suelen estar completamente llenos.
Ornitorrinco
Sin embargo, en las aves se da una situación distinta: algunos melanosomas pueden ser huecos o planos, lo que favorece la aparición de colores iridiscentes al interactuar con la luz, como ocurre en las plumas del pavo real. Lo sorprendente es que los investigadores han descubierto que el ornitorrinco presenta, de forma excepcional, melanosomas huecos similares a los de las aves.
Según la bióloga Jessica Leigh Dobson, autora principal del estudio, este descubrimiento resulta «extremadamente sorprendente y emocionante». Aunque la mayoría de sus melanosomas son esféricos, lo que sugeriría un pelaje rojizo, el ornitorrinco presenta un color marrón oscuro. Además, estos melanosomas huecos no generan iridiscencia y aparecen dispersos de manera aleatoria.
El origen y la función de estas estructuras siguen sin estar claros. Una hipótesis apunta a que podrían estar relacionadas con la adaptación al medio acuático, ya que mejorarían el aislamiento térmico. Esto explicaría su conservación en el ornitorrinco, de hábitos semiacuáticos, frente a su desaparición en los equidnas, hoy terrestres. No obstante, queda una incógnita abierta: por qué este rasgo no está más extendido entre otros mamíferos acuáticos.