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Satélite LignoSat construido por investigadores de la Universidad de KiotoNanosats Database

Ciencia

La razón por la que Japón lanzó una caja de madera al espacio: sería clave contra este futuro problema

Actualmente hay miles de satélites en órbita. En concreto, según los últimos datos, hay unos 13.000 satélites operacionales. Junto a todos estos satélites, las principales agencias estiman que hay más de 129 millones de objetos de basura espacial, la cuál cada vez necesita de mayor gestión.

Aquí entra en juego Japón, país que lanzó al espacio un satélite ligeramente distinto con el objetivo de solucionar este problema espacial en constante aumento. Para ello, cinco CubeSats se desplegaron en la órbita terrestre desde la Estación Espacial Internacional. Entre ellos se encontraba LignoSat, un satélite de madera de la JAXA (Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial) que investiga el uso de la madera en el espacio. Sus hallazgos podrían ofrecer una alternativa más sostenible a los satélites convencionales.

El proyecto LignoSat, desarrollado por la Universidad de Kioto y la constructora de viviendas Sumitomo Forestry, cuenta con la particularidad de ser el primer satélite de madera del mundo, en una primera prueba del uso de madera en la exploración de la Luna y Marte.

Primer satélite de maderaUniversidad de Kyoto

Tras exponer distintos tipos de madera a las extremas condiciones del espacio, el equipo utilizó para el diseño final paneles de madera de magnolia honoki de 10 cm de largo, ensamblados mediante un método japonés de ebanistería, el cual fue enviado a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX. Tras orbitar la Tierra, fue llevado a la Estación Espacial Internacional (EEI) con el objetivo de estudiar sus características en un entorno sin gravedad.

Un reingreso en la atmósfera más seguro

El principal objetivo del proyecto es demostrar que la madera es un material de calidad espacial. Tal como señalan los expertos, la madera es más duradera en el espacio que en la Tierra porque no hay agua ni oxígeno que la pudran o la inflamen. Al contrario que con los metales —que se expanden y contraen—, la madera ha demostrado tener una resistencia increíble en el entorno espacial.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron sensores para evaluar la tensión de la madera y medir su respuesta a la temperatura y la radiación espacial. También se monitorizarán los niveles geomagnéticos para determinar si el campo geomagnético puede penetrar el cuerpo del satélite de madera e interferir con sus capacidades tecnológicas.

«Con madera, un material que podemos producir nosotros mismos, podremos construir casas, vivir y trabajar en el espacio para siempre», dijo Takao Doi, un astronauta que ha volado en el transbordador espacial y estudia las actividades espaciales humanas en la Universidad de Kioto, en declaraciones recogidas por Reuters.

En resumidas cuentas, LignoSat busca una alternativa más sostenible en comparación con los satélites actuales, sin el riesgo de tener satélites contaminantes en órbita. De igual manera, las agencias suelen desorbitar dichos satélites con su reingreso en la atmósfera o, en casos desafortunados, el abandono. En el primer ejemplo, su reentrada en el planeta lleva consigo un proceso de desintegración que, al quemarse, genera partículas de óxido de aluminio que no se eliminan hasta que pasan los años. A esto hay que añadir que en varias ocasiones se han registrado impactos y caídas de basura espacial en distintos lugares del planeta.

Por lo tanto, la utilización de satélites de madera podría dar una solución más duradera en el espacio, mientras que, tras el fin de su vida útil, su estructura se quemaría por completo al reingresar en la atmósfera.