Eclipse solar total
Ciencia
La increíble coincidencia cósmica que hace de la Tierra un lugar único para contemplar eclipses
España vivirá en 2026, 2027 y 2028 un triple fenómeno astronómico único en nuestra historia, con dos eclipses solares totales y uno anular. El más inmediato será el del próximo 12 de agosto, que cruzará el norte y centro peninsular, así como las Islas Baleares, justo al atardecer. La oscuridad total se extenderá desde Galicia hasta la Comunidad Valenciana y Baleares.
A pesar de que esta próxima triada de eclipses será única en nuestro país, la realidad es que se trata de un fenómeno más normal de lo que parece. A lo largo de cada siglo se producen de media unos 480 eclipses solares y lunares en todo el planeta. De hecho, en el presente siglo XXI se registrará un total de 454 eclipses –224 solares y 230 lunares– según el catálogo oficial de la NASA.
De todos los que quedan, el más llamativo será el del próximo 2 de agosto de 2027, que cruzará el océano Atlántico, el estrecho de Gibraltar, el mar de Alborán, el norte de África y Oriente Medio, finalizando en el océano Índico. Este fenómeno alcanzará una totalidad de hasta 6 minutos y 23 segundos en zonas de Egipto, mientras que en distintas partes de la Península Ibérica la oscuridad se prolongará durante 4 minutos y 30 segundos.
Será el eclipse más largo de lo que resta de siglo y el segundo de los 100 años. Esto se debe a que el 22 de julio de 2009 un eclipse solar total cruzó partes densamente pobladas de la India y China, alcanzando hasta 6 minutos y 39 segundos de oscuridad en el océano Pacífico. Sin embargo, el fenómeno de 2027 será más importante debido a que será el más largo del siglo XXI que ocurre sobre tierra firme, habitable y de fácil acceso.
Una casualidad cósmica única
Esta enorme abundancia de eventos y la precisión matemática con la que ocurren en nuestro planeta se debe a una asombrosa coincidencia. El diámetro de nuestra estrella es unas 400 veces más grande que el de la Luna. De igual manera, el Sol también se encuentra exactamente unas 389 veces más lejos de la Tierra en comparación con el satélite.
Esta proporción hace que, al ser observados desde la superficie terrestre, ambos cuerpos celestes tengan el mismo tamaño en el cielo. Gracias a esta coincidencia, la Luna puede cubrir de forma milimétrica el disco solar.
Más allá de esta precisión, hay que destacar que en ningún otro lugar del sistema solar se puede ver algo parecido. Por ejemplo, en Marte, sus lunas Fobos y Deimos son demasiado pequeñas, por lo que al pasar frente al Sol solo causan eclipses parciales.
En cuanto a los gigantes gaseosos como Júpiter o Saturno, estos planetas cuentan con decenas de lunas. Por su parte, las lunas de Júpiter son demasiado grandes en comparación con el diminuto Sol lejano, bloqueándolo por completo sin revelar la corona de manera definida. Por su parte, las lunas de Saturno suelen ser demasiado pequeñas, provocando eclipses parciales o anulares, excepto la luna Titán, que lo bloquea en exceso. De este modo, la Tierra se consolida como un mirador privilegiado gracias a esta perfecta simetría.