Sede Airbus (Getafe)
Ciencia
En el corazón de Airbus España: 60 años a la vanguardia de la tecnología espacial
Desde su origen en el año 1966 a través de la antigua CASA, Airbus Space Systems se ha consolidado a día de hoy uno de los principales desarrolladores de cohetes suborbitales y, posteriormente, como especialista en estructuras de fibra de carbono
Ubicada dentro del histórico complejo industrial aeronáutico de Getafe, Airbus Space Systems España –división operativa integrada dentro de Airbus Defence and Space– puede presumir una de las entidades a la vanguardia de la tecnología espacial a lo largo de sus 60 años de historia. Su origen se remonta al año 1966 a través de la antigua CASA (Construcciones Aeronáuticas S.A.), siendo a día de hoy uno de los principales desarrolladores de cohetes suborbitales y, posteriormente, consolidándose como especialista en estructuras de fibra de carbono.
El éxito más reciente es el lanzamiento del cohete europeo Ariane 6, que conseguía esta semana lanzar con éxito 36 satélites de la constelación Amazon Leo en una sola misión, algo que no había logrado en lanzamientos anteriores. Gran parte de este éxito procede de Airbus, siendo el principal responsable de la integridad física y la estructura del lanzador.
El éxito de Airbus Space Systems España no solo se debe a la calidad de sus trabajadores, sino también a la excelente infraestructura de la que disponen. El complejo de Airbus en Getafe ocupa una superficie total de aproximadamente 36.000 metros cuadrados, que corresponden a edificaciones e infraestructuras de superficie industrial que la empresa gestiona en sus sedes de Tres Cantos y Getafe. En el caso de la instalación aeronáutica del sur de la Comunidad de Madrid, inaugurada por el Rey Felipe VI en marzo de 2023, es la más grande de España y el tercer centro más grande de Airbus a nivel global.
«El 30 % de nuestra facturación anual revierte de manera directa en subcontratistas y proveedores locales, lo que genera riqueza, empleo de alta calidad y garantiza el desarrollo de una cadena de suministro española altamente competitiva en el mercado internacional», detallaba Raquel González Soria, responsable de Airbus Space Systems en España. Actualmente, la firma cuenta con una plantilla directa de 530 empleados de alta cualificación destinados a la división espacial, distribuidos de forma estratégica entre sus centros de la Comunidad de Madrid.
Airbus produce las estructuras clave de fibra de carbono para el cohete europeo Ariane 6 en sus instalaciones de Getafe (Madrid)
Estas instalaciones destacan por ser referentes en cuanto al tratamiento avanzado de la fibra de carbono. Mediante la aplicación de procesos automatizados de posicionamiento de fibras, los trabajadores diseñan y fabrican estructuras ligeras de carbono. Estos materiales son esenciales, ya que sirven para dar vida a los principales lanzadores del continente europeo: Vega y Ariane 6.
Airbus España se encarga principalmente de diseñar y fabricar los distintos puentes estructurales en forma de celosía que conectan y soportan las distintas etapas del cohete, así como los elementos situados en la parte superior que conectan los satélites con el cohete.
Precisamente, tal como señala González Soria, el ritmo de trabajo en la factoría de Getafe se enfrenta a un desafío sin precedentes debido a la mayor globalización y competencia de los mercados espaciales: «Nos encontramos inmersos en un proceso de aumento del ritmo de producción para hacer frente a la enorme demanda mundial de constelaciones y lanzamientos de grandes satélites».
Airbus produce las estructuras clave de fibra de carbono para el cohete europeo Ariane 6 en sus instalaciones de Getafe (Madrid)
Una vez observadas las amplias salas en las que los operarios diseñan y fabrican los componentes de Vega y Ariane 6, en el edificio colindante de la planta madrileña se encuentra otra de las grandes infraestructuras clave de Airbus: su sala limpia. Con una extensión de 14.000 metros cuadrados, es una de las áreas de integración más grandes y modernas de toda Europa, diseñada específicamente para el ensamblaje de plataformas espaciales. Se trata del lugar idóneo para dar forma a las misiones, dado que el funcionamiento de esta área estratégica opera bajo rigurosos estándares de precisión.
Sala limpia del complejo de Airbus (Getafe)
Una vez que los trabajadores se colocan sus correspondientes EPIs y se enfrentan a un túnel de descontaminación durante varios segundos, es en este entorno de alta tecnología donde Airbus ha decidido colocar los satélites LSTM (Land Surface Temperature Monitoring), cuyos lanzamientos tendrán lugar entre 2029 y 2030.
El satélite LSTM (Land Surface Temperature Monitoring) es una de las misiones de expansión prioritarias del programa Copernicus
El satélite LSTM (Land Surface Temperature Monitoring) es una de las misiones de expansión prioritarias del programa Copernicus
Su objetivo principal es medir la temperatura de la superficie terrestre a escala global con una resolución inédita de entre 30 y 50 metros, lo que permitirá optimizar el uso del agua en la agricultura, gestionar sequías y estudiar las islas de calor urbanas.
«Estos dos satélites están muy orientados a la gestión del agua y, en particular, del agua que se usa en la agricultura. El objetivo final, o el objetivo principal, sería hacer un uso más sostenible del agua en la agricultura, y esto lo hace mediante las imágenes de infrarrojo térmico, extraen un parámetro científico que se llama evapotranspiración, y mediante la evapotranspiración somos capaces de ver qué cantidad de agua que usamos en la agricultura se está evaporando y, por lo tanto, no se está dedicando a hacer crecer los cultivos, es decir, que se está malgastando», destaca Oriol Álvarez, jefe de programa del LSTM en Airbus España.
Esta misión de control de la temperatura de la superficie terrestre de la Agencia Espacial Europea (ESA) marca un hito histórico, al tratarse de la primera gran misión del programa Copernicus que recae de forma íntegra en una filial española.
A todo este volumen industrial, aeronáutico y espacial se suma el diseño de las avanzadas antenas activas para Galileo Segunda Generación y el desarrollo de instrumentos científicos que viajan a bordo de los rovers marcianos Curiosity y Perseverance de la NASA, o de misiones de la ESA como Rosetta, Juice y Euclid.