Momento de la explosión del cohete New Glenn de Blue Origin en Cabo Cañaveral (EE.UU.)
Ciencia
La NASA aclara qué pasará con Artemis III después de la brutal explosión de Blue Origin
Esta tercera misión constituirá una prueba decisiva de las maniobras de encuentro y acoplamiento orbital, así como de los módulos de aterrizaje lunar que serán necesarios para las futuras misiones tripuladas a la superficie de la Luna
La NASA mantendrá su calendario para que la misión Artemis III se desarrolle el próximo año –previsiblemente a mediados–, pese a la explosión registrada en mayo durante una prueba en la plataforma de lanzamiento de un cohete no tripulado New Glenn, desarrollado por Blue Origin. Así lo aseguró este lunes el administrador de la agencia espacial estadounidense, Jared Isaacman.
Artemis III constituirá una prueba decisiva de las maniobras de encuentro y acoplamiento orbital, así como de los módulos de aterrizaje lunar que serán necesarios para las futuras misiones tripuladas a la superficie de la Luna. El incidente sufrido por Blue Origin ha generado dudas sobre los plazos, pero la NASA sostiene por ahora su objetivo de llevar adelante la misión en 2027.
El programa Artemis pretende devolver astronautas a la Luna en 2028 mediante la combinación de vehículos desarrollados por la propia NASA y sistemas proporcionados por empresas privadas. El cohete Space Launch System, conocido como SLS, será el encargado de poner en el espacio a la tripulación a bordo de Orión, una cápsula de largo alcance fabricada por Lockheed Martin.
En paralelo, SpaceX, la empresa de Elon Musk, y Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, trabajan en módulos de aterrizaje capaces de transportar astronautas entre la órbita lunar y la superficie del satélite. SpaceX desarrolla para este propósito una versión de su sistema Starship, mientras que Blue Origin prepara el módulo Blue Moon.
Tripulación de Artemis III
Antes de intentar nuevos alunizajes tripulados, Artemis III funcionará como un ensayo en órbita terrestre baja. Cuatro astronautas viajarán en la cápsula Orion y probarán las operaciones de aproximación y acoplamiento con versiones de los sistemas de aterrizaje de ambas compañías.
«Seguimos trabajando intensamente en ello», declaró Isaacman a Reuters durante el Salón Aeronáutico de Farnborough, al ser preguntado por el calendario previsto para 2027. El responsable de la NASA destacó además la evolución de los elementos que dependen directamente de la agencia: «Los aspectos que están bajo el mayor control de la NASA, es decir, todo lo relacionado con el SLS y la cápsula Orión, están funcionando de maravilla».
Momento de la explosión del New Glenn de Blue Origin
No obstante, tanto Starship como Blue Moon han acumulado retrasos en sus respectivos programas. Algunos ejecutivos del sector aeroespacial dudan de que los dos sistemas puedan estar preparados a tiempo para participar en una misión durante 2027.
Estas inquietudes aumentaron después de que un New Glenn no tripulado explotara en mayo durante una prueba de encendido realizada en la única plataforma de lanzamiento de Blue Origin en Florida. La compañía ha explicado que trabaja para completar las reparaciones necesarias y retomar los vuelos antes de que termine el año.
Isaacman aseguró que la NASA dispone de planes alternativos para evitar que nuevos retrasos de New Glenn alteren el calendario del módulo de aterrizaje. Aun así, confirmó que la opción principal continúa siendo utilizar el cohete de Blue Origin para el lanzamiento previsto.
«El plan A consiste en el lanzamiento en New Glenn, y tienen un año para hacerlo. Así que confío plenamente en que lo lograrán», concluyó.