10 de diciembre de 2022

La lista de Schindler (1993)
Escoger la mejor película de Steven Spielberg resulta más sencillo que elegir las 10 mejores obras de su filmografía y tener que dejar un buen puñado de buenas películas. La lista de Schindler es la historia más dura contada en imágenes por Steven Spielberg pero, al mismo tiempo, también es la que más se acerca a la perfección. También es la más premiada en los Oscar de toda su carrera: siete estatuillas de un total de 12 nominaciones. La lista de Schindler ganó los Oscar a mejor película, dirección, guion adaptado, fotografía, dirección artística, montaje y banda sonora original.

Liam Neeson protagonizó La lista de Schindler.

Historias de película

El recordado actor que sostuvo a Spielberg en el rodaje de 'La lista de Schindler'... por teléfono

El 1 de marzo de 1993 comenzó el rodaje de La lista de Schindler. Debía durar dos meses y medio, pero se extendió dos semanas más. Y eso, mucho más allá del simple dinero, suponía más dolor emocional para todo el equipo.
Spielberg considera el rodaje de la secuencia de las cámaras de gas como el día más traumático de su vida. Varias de las actrices de reparto que aparecían en esas escenas sufrieron ataques de ansiedad y estuvieron varios días sin poder rodar. Liam Neeson confesó que le temblaron las piernas cuando uno de los productores de la película, superviviente del holocausto, le indicó cuál había sido su barracón. El actor se estremeció de tal manera que a duras penas pudo recordar las frases que debía pronunciar en las siguientes escenas.
La lista de Schindler ganó siete Oscar: mejor película, dirección (Steven Spielberg), guion adaptado, fotografía (extraordinaria la labor de Janusz Kaminski), dirección artística, montaje y banda sonora original (magistral la composición de John Williams). Además, estuvo nominada en otras cinco categorías para un total de 12 nominaciones a los Oscar: mejor actor (Liam Neeson), actor de reparto (Ralph Fiennes), diseño de vestuario, sonido y maquillaje.
En aquel momento Spielberg tenía en fase de postproducción una cinta totalmente diferente que también se convertiría en un éxito: Parque Jurásico. Y eso hacía que después de un día duro de rodaje –o mejor, de un día de rodaje duro–, con escenas de una gran carga emotiva, se enfadase consigo mismo.

El bajón emocional de Spielberg

Después de recrear el horror de los campos de concentración, un devastado Spielberg tenía que dar su visto bueno a los efectos especiales de una película de ciencia ficción. Y al desgaste físico por compaginar su trabajo en las dos películas, se unía el bajón emocional que suponía rodar una película como La lista de Schindler. Spielberg apenas lograba dormir y estaba anímicamente tocado pese a tener el apoyo directo de su familia, que se trasladó con él a Cracovia para el rodaje de la película.
Pero hubo alguien que, sin estar presente, se convirtió en una ayuda fundamental para Spielberg durante el rodaje de La lista de Schindler: Robin Williams.
El recordado actor hablaba por teléfono cada día, sin falta, con Spielberg. Durante 15 minutos, Robin Williams se enfrentaba a un público singularmente difícil: su único espectador era un hombre devastado al que intentaba animar con sus bromas. Aun así, en esas circunstancias, el cómico triunfaba cada día.
La charla tenía un efecto balsámico para Spielberg, pero también para el resto del equipo: el cómico les dejaba chistes grabados para darles ánimos. En realidad, Robin Williams nunca se despedía de Spielberg. Cuando el cómico conseguía la risa más sonora del director, solo en ese momento, colgaba el teléfono.
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