09 de diciembre de 2022

Revilla, durante un momento de la entrevista con Joaquín

Revilla, durante un momento de la entrevista con JoaquínAntena 3

Joaquín, el novato

El Rey que dio la razón a Revilla sobre el menú de la boda de Felipe y Letizia

El presidente cántabro recordó con Joaquín sus inicios en la vida pública sin citar su pertenencia al Sindicato Vertical

Volvió Revilla a la tele. No fue a El Hormiguero ni al programa del sábado noche en La Sexta. Es más, esta vez ni tuvo que desplazarse: lo fue a visitar Joaquín a su tierra, esa que tan bien sabe vender.
Hoy día es una presencia de lo más común en la tele nacional, pero hubo un tiempo en que no fue así, en que era un absoluto desconocido. Todo cambió el día en que se casaron los actuales Reyes de España. Acudió a esa boda en su condición de presidente cántabro y después lo contó en un pequeño medio de su comunidad, Canal 8. Con pelos y señales. Dos de sus revelaciones fueron especialmente celebradas: que se había encontrado con Harold de Noruega en «el otro trono», o sea, el retrete; y que el menú le había causado una enorme decepción por frugal.
La repercusión fue enorme. En Crónicas marcianas, el programa nocturno de Sardà que arrasaba en audiencia, le dedicaron «una hora». Todos le trataron de gañán excepto, según recuerda, Boris Izaguirre, que lo defendió. Pensó en presentar la dimisión, y llego a convocar una rueda de prensa a las 12.30 horas para anunciarla, pero antes fue a un acto donde el público lo aclamó. Cambió de opinión. Tiempo después, coincidió con el Rey Juan Carlos I en un acto. Le tomó de un brazo y le dijo: «Joder, Revilla, qué razón tenías con la comida de la boda».
A preguntas del futbolista del Betis, fue repasando su carrera política desde el principio. «Yo fundé el Partido Regionalista en el año 76», presumió. No siempre vivió de ella. «Yo estuve dos años en la Bolsa de Bilbao. Gané pasta, eh. Pasta. Después fui director de un banco y profesor de Economía en la Universidad. Yo con 30 y tantos años era lo que se puede llamar un triunfador. Era miembro del Club Marítimo de Santander, tenía un pequeño yate». Pero entonces se cruzó la política. Y hasta hoy. En este repaso por sus inicios obvió mencionar que en 1971 fue designado delegado del Sindicato Vertical en Torrelavega, como confirma él mismo en su biografía Nadie es más que nadie. Entonces en España mandaba Franco, al que en la entrevista Revilla mencionó sucesivamente como «Paco», «Paquito» o «el medallas».

Las lágrimas de Revilla con su hija

Joaquín también tuvo la oportunidad de conocer a la hija del político, a la cual preguntó si había votado a su padre. Lara aseguró que solamente había votado en unas elecciones, pero que dio su apoyo al Partido Regionalista en todas las candidaturas en las que se presentaba. Lara pronunció unas palabras que emocionaron a su padre:
«A mí siempre me habéis educado en una libertad de opinar lo que yo quiera. Yo tengo claro que soy regionalista porque me han enseñado a amar a esta tierra, a sentirme española y sentirme cántabra», comentó Lara.

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