José Coronado protagoniza, junto a Diego Peretti, Puntos suspensivos
Cine
La película de José Coronado que vale la pena ver en el cine: «Está llena de giros de guion»
El crítico de cine Juan Orellana analiza los estrenos de la semana en el nuevo vídeo de la revista Pantalla 90
La cinta francesa Noemí dice que sí es el primero de los estrenos que desgrana Juan Orellana, crítico cinematográfico de El Debate y director de la revista digital de cine Pantalla 90, en su nuevo vídeo semanal. «Es una historia muy dura de carácter social que toca el tema de los centros de menores, los chavales tutelados. En este caso, el de una chica que acaba metida en el mundo de la prostitución», explica Orellana, que asegura que la película «es dura, muy bien rodada, pero con un trasfondo antropológico denso, hondo y tratado con bastante inteligencia. No es para todos los estómagos, pero tampoco es una película de la que haya que escaparse», comenta el director de la revista digital de cine de la Conferencia Episcopal.
Muy diferente es la película española Puntos suspensivos, el thriller dirigido por David Marqués con dos grandes actores como protagonistas, José Coronado y Diego Peretti, como nos cuenta en detalle Juan Orellana en su crítica en El Debate y en el nuevo vídeo de Pantalla 90. «Es una historia muy teatral que cuenta la historia de un escritor que vive retirado en una mansión en medio del campo, donde se refugia para concentrarse e inspirarse. De repente, llama a la puerta un presunto desconocido que parece ser un periodista que lo ha encontrado».
«La historia está llena de giros de guion, nada es lo que parece y está narrada de forma desordenada, con lo que el espectador está continuamente en su cabeza tratando de formar ese puzle que va a dar un dibujo interesante», apunta el crítico de cine sobre Puntos suspensivos.
Solos en la noche, también española, está dirigida por Guillermo Rojas y nos lleva al 23-F con el intento de golpe de Estado de Tejero. «La premisa parece prometedora pero acaba siendo un saco de tópicos sentimentales. Lo que ocurre en esa casa poco tiene que ver con una reflexión política más allá de tópicos y lugares ya muy vistos, así que es decepcionante», concluye Juan Orellana.