Guy Pearce protagonizó Memento
Cine
La película que Christopher Nolan rodó en 25 días y lleva 25 años en nuestra memoria
Desde su segundo largometraje, uno de los grandes directores del siglo mostró varias constantes de su imaginario
Hace 25 años, en el Festival de Venecia, se presentó una de las películas más originales de siempre, y mostró al mundo a uno de los más importantes cineastas del siglo XXI. Narrada al revés, es decir, comenzando por el final y terminando por el principio, Memento sorprendió a propios y extraños tanto por su extraña narrativa como por la presentación de varios temas que, desde entonces, forman parte habitual de las películas de este director: lo engañoso del tiempo, ¡y de la memoria!, la doble cara de la moral, y la manipulación emocional.
La película es Memento, una suerte de filme de peregrinación para los fans de Christopher Nolan, su director. Tras Following (1998), este su segundo largometraje sirvió para que saltase a la fama y, a partir de entonces, nos regalase joyas como El truco final, la trilogía del caballero oscuro, Interstellar, Origen u Oppenheimer.
Imagen de Memento
Lo que es menos conocido es que Memento se basa en un cuento del hermano de Christopher, Jonathan Nolan. Como el relato aún no se había publicado, ambos fueron candidatos al Oscar al mejor guion, aunque este solo lo escribiese el director.
Pero Jonathan, a partir de Memento también despegó como escritor. Aparte de haber coescrito con su hermano los guiones de El caballero oscuro e Interstellar, está detrás de series tan atractivas como Person of Interest o Westworld.
Es indudable que Christopher Nolan es uno de los directores más interesantes del momento. A punto de cumplir los 55, el público espera con interés su adaptación de La Odisea de Homero. Que, en principio, poco tiene que ver con los temas predilectos de este cineasta -algo parecido a lo que ocurre con la también espléndida Dunkerque-.
Memento, según afirman los dos hermanos, es una contraposición de Funes el memorioso, el cuento de Jorge Luis Borges. Ciertamente, el personaje encarnado por Guy Pearce padece un tipo de amnesia que le impide formar nuevos recuerdos. Su objetivo vital es vengar la muerte de su esposa a manos de un malhechor al que busca con denuedo. Por este motivo se tatúa el cuerpo, hace fotos y escribe notas para así dejar constancia de lo que ha ido descubriendo a lo largo de sus investigaciones.
Este es el punto de partida de una película que, como cuento, se relata al revés. A pesar de ello, y de la complejidad inherente a invento tan diabólico, el filme no deja de sorprender y, por qué no, de confundir al espectador. Aunque la he visto en varias ocasiones, un par de detalles aún no me quedan nada claros. Pero cuanto menos se hable de la trama, mejor para aquellos que aún no la hayan visto.
En cualquier caso, esa idea de jugar con el tiempo, con su subjetividad y relatividad, aparecerán más adelante en Interstellar. La manipulación de la verdad y de las emociones de los demás son parte fundamental del inolvidable Joker de El caballero oscuro y de los menos memorables villanos de El caballero oscuro: La leyenda renace. La dificultad cartesiana para distinguir entre realidad y sueño (o memoria reconstruida) se puede observar en Origen. En cuanto a la manipulación de la verdad, del espectáculo que se ofrece al público, es una constante en las películas de este director. Como se dice en El truco final, no hay que fiarse de las apariencias (por otro lado, como Tenet parece que nadie la ha entendido muy bien, prefiero dejarla al margen de estos comentarios).
Interstellar
Memento fue una película de bajo presupuesto: solo 9 millones de dólares, que se tradujeron en más de 25 en taquilla, aunque donde realmente hizo dinero fue en el mercado de DVD. Se rodó en solo 25 días, todo un récord cuando hablamos de Estados Unidos. Las escenas de Carrie-Ann Moss se rodaron durante la primera semana. Y Nolan tuvo que renunciar a incluir la canción Paranoid Android por falta de dinero.
Y, como maniobra de marketing, Jonathan se encargó de crear una web y todo tipo de maniobras para ir atrayendo al público sin revelar nada de la trama. Por ejemplo, enviaron al azar distintas fotos Polaroid mostrando al protagonista lleno de sangre. Pero, sobre todo, se apoyaron en medios novedosos para la época, como Yahoo o MSN. El siglo XXI estaba comenzando.
Así, desde un gran guion hasta su estreno en el festival y en salas, el ingenio fue la principal herramienta que usaron los Nolan para crear y lanzar Memento, y así dar el gran salto a la fama.