George Clooney protagoniza Jay Kelly
Crítica de cine
'Jay Kelly': el retrato de una estrella de Hollywood sin galaxia a la que pertenecer
George Clooney protagoniza el nuevo filme de Noah Baumbach, que funciona en conjunto y entretiene
Noah Baumbach se hizo un nombre en el cine independiente norteamericano como director (Una historia de Brooklyn, Historia de un matrimonio, Frances Ha, Margot y la boda, Mientras somos jóvenes…) y guionista (Barbie, Fantástico Sr. Fox, Life Aquatic…). Pero entró por la puerta grande del cine mainstream de la mano de su mujer, la actriz y directora Greta Gerwig. Ahora escribe y dirige para Netflix una película de corte muy clásico, con la ayuda de la actriz Emily Mortimer como coguionista.
El argumento se centra en Jay Kelly (George Clooney), un famosísimo actor de Hollywood que ha llegado a lo más alto. Un buen día se encuentra con un amigo de juventud (Billy Cudrup) y se va a tomar una copa con él. Tras esa velada, en la que salen a la luz hechos del pasado, Jay decide mandar a paseo su carrera y tratar de recuperar a sus dos hijas, con las que prácticamente ya no tiene casi relación. Esta decisión saca de quicio a su representante y amigo Ron (Adam Sandler), que ha firmado contrato para una nueva película. A Ron se le hace evidente que ha entregado su vida profesional y ha sacrificado su vida personal por un hombre que solo piensa en sí mismo.
Con tono de comedia dramática, la película hace un duro retrato de la cultura del éxito, y aunque el argumento se refiere al mundo de las estrellas de cine, lo que crítica el film es aplicable a cualquier persona que prioriza su carrera profesional sobre cualquier otro aspecto de la vida. Lo que le ocurre a Jay es que, cuando cae en la cuenta de todo lo que ha perdido, quizá ya es demasiado tarde. Aparte de fama y dinero, Jay no tiene nada, se ha quedado sin familia y amigos. Por eso al final de la película mira al espectador a los ojos y pide que se repita la toma, como se hace en un rodaje, pero a lo mejor la vida no siempre ofrece esa segunda oportunidad.
La película es muy clásica en fondo y forma, lo cual sorprende un poco en Baumbach. Quizá la aparición de Jay en escenas de su pasado, a lo Christmas Carol, es algo ya muy visto, y algunas situaciones son un poco previsibles. Pero la verdad es que el conjunto funciona, es muy agradable, está bien contado y entretiene. Naturalmente, la presencia de George Clooney –que en cierto modo hace de sí mismo-, y de un magnífico Adam Sandler, acompañados de grandes veteranos como Billy Crudup, Laura Dern, Emily Mortimer, Patrick Wilson, Jim Broadbent y cómo no, Greta Gerwig, contribuyen a dar esplendor a la película.
Curiosamente, Jay Kelly está rodada en 35 milímetros –quizá es la huella indie de Baumbach- y se filmó en Nueva York, Londres y la Toscana italiana. La película se presentó en el Festival de Venecia, donde fue bien recibida. El 5 de diciembre se estrenará en Netflix, después de su paso por contadas salas de cine.