Matt Damon, durante su rueda de prensa en Berlín
Cine
Matt Damon denuncia que las películas de Netflix están hechas para el déficit de atención
El actor acaba de estrenar en la plataforma El botín, junto a Ben Affleck
En una reciente intervención pública, el actor y productor Matt Damon ofreció una mirada poco habitual sobre cómo funcionan hoy las grandes plataformas de streaming y, en particular, sobre el método que Netflix utiliza para desarrollar gran parte de sus películas.
Lejos de hablar de un secreto técnico cerrado, Damon describió una combinación de decisiones creativas guiadas por datos, pensadas para maximizar el alcance global y la retención de audiencia. El actor y su amigo Ben Affleck han acudido al programa Joe Rogan Experience para promocionar su última película juntos, El botín, que precisamente ha producido Netflix.
«Aprendimos que la forma estándar de hacer una película de acción era tener tres escenas. Una en el primer acto, otra en el segundo y otra en el tercero. La mayor parte del presupuesto se destina a la del tercer acto. Esa es la escena final».
Matt Damon explica que en el caso de Netflix la fórmula es distinta y que sus responsables siempre se fijan en dos momentos clave. «Se gasta la mayor parte del dinero en esa escena del tercer acto. Ese es el final. Y ahora dicen: '¿Podemos hacer una gran escena en los primeros cinco minutos? Queremos que la gente se quede'».
Los guionistas, además, siguen también otra premisa. «Piensan que no estaría mal si se repitiera la trama tres o cuatro veces en el diálogo, porque la gente está con el móvil mientras la ve», reconoce el actor de El indomable Will Hunting en referencia a la simpleza y reiteración de los guiones.
Ben Affleck, menos crítico que su amigo de toda la vida quiso arrojar cierta luz a este sistema y habló de Adolescencia como una excepción a la regla. «Luego ves Adolescencia y no hace nada de eso. Y es jodidamente genial y muy oscura. Trágica e intensa. Trata de un tipo que descubre que su hijo está acusado de asesinato. Y hay largas tomas de la parte posterior de sus cabezas. Se suben al coche y nadie dice nada».