Fundado en 1910
Winston Churchill pintado por Donald Sheridan

Winston Churchill pintado por Donald Sheridan

Abre al público el búnker de Winston Churchill

El Primer Ministro británico se refugió en una estación subterránea durante los ataques aéreos alemanes de 1940 conocidos como The Blitz

Los ataques aéreos afectaron a toda la población, altos mandatarios incluidos. Es por eso que durante el invierno de 1940, entre los meses de noviembre y diciembre, también el entonces Primer Ministro británico tuvo que buscar refugio para salvarse de las bombas lanzadas por los alemanes en el ataque denominado como The Blitz.

Winston Churchill buscó cobijo cerca, al otro lado de St. James Park: en el interior del barrio londinense de Myfair, entre las estaciones de Hyde Park y Green Park stations, en una antigua estación de metro. En la esquina de Down Street, a 22 metros de profundidad, los incesantes bombardeos que asolaron Londres entre el 7 de septiembre de 1940 y el 16 de mayo de 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, eran apenas un ruido de fondo y un suave temblor.

Esta estación de metro solo funcionó como tal entre 1907 y 1932, y durante la contienda militar fue reconvertida en búnker para Churchill. Ahora, este escondite abre al público para regocijo de los amantes de la historia: reforzado con otros tres metros de hormigón, en el interior se podrán ver no solo las dependencias personales del mandatorio durante la guerra, sino también el centro logístico ferroviario que controlaba los trenes británicos durante el asedio alemán.

Desde los hasta ahora oscuros corredores Winston Churchill coordinó, junto a un equipo de cuarenta personas, campañas como la evacuación de Dunkerque y el desembarco de Normandía. Aunque son más conocidas las Churchill War Rooms, el centro de mando del gobierno británico durante la guerra –abiertas al público como parte del Museo Imperial de la Guerra–, los desconocidos cuarteles de Down Street aportarán otra visión del enigmático político inglés y su forma de enfrentarse al Eje.

Los trabajadores pasaban 14 días seguidos bajo tierra antes de salir del turno: era vital para mantener el secreto de las decisiones que se tomaban en el búnker. Los mapas de los sistemas ferroviarios en las paredes de la sala de control estaban tachonados de banderas para mostrar dónde habían caído las bombas, y la sala de control estaba en constante comunicación con el Almirantazgo, la Oficina de Guerra, el Ministerio del Aire y otros departamentos del Gobierno.

El dormitorio del Primer Ministro en las Churchill War Rooms, en Londres

El dormitorio del Primer Ministro en las Churchill War Rooms, en LondresRichard Ash

Desde este centro de operaciones improvisado se organizaba el traslado de hombres, armas y municiones, incluidas las minas marinas, de una parte a otra del país. Durante el período de la invasión del Día D (el Desembarco de Normandía), salieron de aquí más de 70 trenes de ambulancias cada semana. 

Una de las secciones de las oficinas se llamó posteriormente «nº 10» (haciendo referencia a la dirección de la oficina del Primer Ministro, en el 10 de Downing Street) y se construyó especialmente para el uso de Churchill y el Gabinete de Guerra. Aunque se trataba de una antigua estación abandonada, que los trabajadores conocían como «La Mazmorra», Churchill la llamaba «La Madriguera» y dicen que contaba con todos sus lujos, desde puros hasta su marca favorita de brandy, pasando por caviar y bistecs: bajo tierra no había racionamiento. Churchill también contaba con una bañera de hojalata, y había una cocina con personal completo y dos comedores, también con camareros. 

Ralph Wedgwood, presidente de las instalaciones de Down Street y hermano del parlamentario británico Josiah Wedgwood, convenció a Churchill de que se refugiara en Down Street «porque estaba muy cerca de la sede del poder». Ahora se puede visitar este refugio a través de la web de Hidden London, que ha puesto a disposición del público fechas seleccionadas entre el 15 de enero y el 13 de febrero de 2022. 

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