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13 de abril de 2024

El mono, líneas de Nazca

El mono, líneas de NazcaWikipedia

Un equipo japonés de arqueólogos parece haber resuelto el misterio de las líneas de Nazca

La nueva hipótesis consiste en que podrían haber sido una forma de marcar caminos y senderos para no perder

Muchas veces sucede que en lo referente a la arqueología, una especialidad que suele dejar muchos casos sin resolver, provoca que ignorantes o, simplemente, no especialistas especulen con toda clase de teorías. Por suerte para las misteriosas líneas de Nazca, puede que este periodo llegue a su fin gracias a los descubrimientos de un equipo arqueológico japonés.
Las líneas de Nazca, uno de los más grandes enigmas de la arqueología y descubiertas en 1930, son una serie de enormes rayas ubicadas en el sur de Perú, en la región de Ica, al sur de Lima. Son visibles incluso a una gran altura y forman enormes conjuntos de figuras, entre los que se encuentran figuras geométricas, animales, personas o plantas. Fueron realizados por la llamada «cultura nazca» (siglo I-VII).
Este equipo japonés lleva en la zona más de quince años. Liderados por Masato Sakai, investigador de la Universidad de Yamagata (oeste de Japón), han fotografiado más de 350 figuras. En años recientes han logrado incorporar también drones gracias a la firma en 2019 de un convenio con el gigante tecnológico IBM, lo cual ha ayudado a encontrar centenares de formas.
«Al conocer la ubicación de estas figuras podemos entender cuál era la experiencia de estas personas al transitar estas zonas. Siempre se trata de una hipótesis, pero esperamos que con la IA (inteligencia artificial) podamos comprobar si es correcta o presentar una mejor que coincida con los nuevos datos», afirma el experto.
Para una empresa de tal envergadura, aparte del equipo de Sakai, se ha necesitado la ayuda de un buen número de arqueólogos peruanos. No obstante, el verdadero interés del director es la descubrir sus sistemas de comunicación. «Yo tengo interés en las letras. Todo el mundo usa abecedarios, pero en la civilización andina no tenían esa manera de comunicarse, por lo que quería saber cómo ellos lo hacían. Mi interés era una civilización sin letras», señala.

Figuras que marcan el camino

Existen dos tipos de figuras, cuya clasificación depende de la manera en que fueron creadas: las de tipo lineal y que se hicieron retirando las piedras negras superiores de la zona para revelar tierra blanca debajo; y de tipo relieve, que combinan varias dimensiones para hacer una figura.
«Las de tipo lineal existen al inicio y al final de caminos rectos y se pueden usar para viajar de un valle a otro que se encuentre a unos 20 kilómetros, mientras que las de tipo relieve están al costado de senderos que no son rectos y suelen estar dibujadas en pendiente», afirma. Debido a esto determinan que las figuras debían servir como caminos que marcaban la comunicación entre asentamientos.
Según el director del proyecto, se estipula que la cantidad de figuras podría superar el millar, por lo que encontrarlas es clave para poder conservarlas tanto del clima como de las actividades económicas en la zona, como la minería o la agricultura. «Para la gente de Nazca, los geoglifos son un orgullo porque la ciudad no es tan grande, pero viene mucha gente a ver las figuras» concluye el director.
Hipótesis anteriores teorizaban que las estas podrían haber sido usadas como un enorme calendario astronómico, otros expertos creían que eran figuras religiosas y cómo no, algunos ufólogos conjeturaban que fueron pistas de aterrizaje de naves extraterrestres.
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