Fundado en 1910
Sylvia Beach y James Joyce en la puerta de la librería parisina Shakespeare and Company

Sylvia Beach y James Joyce en la puerta de la librería parisina Shakespeare and CompanyGTRES

El libro más difícil de la historia que quisieron los nazis y casi cien años después nadie sabe de qué trata

Se dice que es cómico, pero en realidad, su lenguaje, es experimental, soñador, lleno de palabras inventadas. Una narración no lineal, lo que acrecienta su dificultad. Un argumento irresoluble donde ni siquiera se sabe qué es lo que se quiere decir y donde ni siquiera la sintaxis es clara

Se suele decir que la mayor virtud de un libro, o una de las mayores, ha de ser la claridad. Muchos escritores y lectores alaban la sencillez del estilo, las frases cortas, las palabras comunes. Casi se diría que es este un manual del buen escritor. Pérez-Reverte y Umbral la tuvieron buena a propósito de este tema.

Del otro lado está la complejidad del carácter, las frases largas, llenas de subordinadas y las palabras inusuales, incluso inventadas. Miguel Delibes es un ejemplo de lo primero, donde la escritura y la narración fluyen sin sobresaltos, sin obstáculos y sin vueltas atrás.

En el segundo grupo encontramos a Faulkner o Proust. Frases interminables, párrafos interminables (del autor de En busca del tiempo perdido se cree que es la frase más larga jamás escrita), comas y comas, apenas puntos en los planteamientos que no acaban donde tantas veces hay que regresar al inicio tras el extravío.

García Márquez estableció la diferencia entre sus dos grandes maestros literarios: Hemingway y Faulkner. De la técnica literaria dijo el autor de Cien años de soledad que «los novelistas leemos las novelas de los otros solo para averiguar cómo están escritas». Lo explicaba así de forma maravillosa:

«Desarmamos el libro en sus piezas esenciales y lo volvemos a armar cuando ya conocemos los misterios de su relojería personal (...) Cuando se logra desmontar una página suya (de Faulkner), uno tiene la impresión de que le sobran resortes y tornillos y que será imposible devolverla otra vez a su estado original. Hemingway, en cambio, con menos inspiración, con menos pasión y menos locura, pero con un rigor lúcido, dejaba sus tornillos a la vista por el lado de fuera, como en los vagones de ferrocarril».

Finnegans Wake de James Joyce

Finnegans Wake de James Joyce

El libro más difícil de la historia seguro que no es ninguno de Hemingway, pero tampoco de Faulkner. El autor es James Joyce y muchos pensarán que es Ulises, obra difícil y paradigmática por ello, pero superada por la obra siguiente y última del irlandés: Finnegans Wake, una supuesta novela cómica que el autor irlandés tardó casi veinte años en escribir y publicó en 1939, solo dos años antes de su muerte.

Se dice que es cómica, pero en realidad, su lenguaje, es experimental, soñador, lleno de palabras inventadas. Una narración no lineal, lo que acrecienta su dificultad. Un argumento irresoluble donde ni siquiera se sabe qué es lo que se quiere decir y donde ni siquiera la sintaxis es clara. Más de 600 páginas de no se sabe qué y de las que se conservan más de 25.000 documentos anexos del proceso de elaboración del libro que comenzó llamándose Work in progress (Obra en marcha).

Pese a todo esto, o quizá por ello, los nazis quisieron comprar el único ejemplar existente en la librería parisina de su editora, Sylvia Beach, pero esta se negó a entregárselo. Justo después de eso, la librera desmanteló su establecimiento y desapareció de su alcance. Podría decirse que la misión de Joyce fue crear la obra más compleja posible incluso en la numeración de los capítulos, que incluye números romanos y arábigos, o una obsesión por las notas, que iba incluyendo, incrustando en la narración.

Si los estudiosos son incapaces de encontrarle un sentido más allá del puramente estético que le conceden quienes piensan que se trata de una obra maestra, imagínese los lectores, y más quienes buscan la sencillez del estilo y la claridad de la narración de las que Finnegans Wake de James Joyce, posiblemente el libro más indescifrable de la historia, es la antítesis perfecta.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas