Jeffrey Epstein junto a su avión privado
El caso Epstein hunde una de las agencias de representación de artistas más grande del mundo
El fundador y director ejecutivo de la agencia Wasserman sale en los papeles del caso Epstein, lo que ha desatado una cascada de renuncias de artistas representados
El terremoto provocado por el caso Epstein sigue registrando movimientos tectónicos que están destruyendo el establishment de las élites estadounidenses y globales.
En el ámbito de la cultura, la salida a la luz de la gran cantidad de nombres de estrellas y celebridades con algún tipo de vínculo con el magnate y explotador sexual, líder de una red de prostitución infantil, ha sacado a la luz las vergüenzas de una sociedad narcisista.
El caso Epstein ha puesto de relieve la hipocresía de las élites occidentales y, en particular, la hipocresía de una izquierda que se ha dedicado a dar lecciones morales a la vez que hacía tratos con Epstein. Es el caso del lingüista, escritor, pensador y activista Noam Chomsky, referente de la izquierda global y, como se ha puesto de relieve en los llamados «papeles Epstein», amigo del delincuente sexual.
Ahora ha sido la todopoderosa agencia Wasserman, líder en la representación de talentos y una de las agencias de referencia en el ámbito de la industria musical, el cine y el deporte, la que se ha visto salpicada de lleno por el caso Epstein. Las reacciones no se han hecho esperar y el goteo de artistas que han roto su relación con la agencia no cesa, y es ya una cañería de desagüe, más que una gotera.
La cascada de bajas se precipitó tras unas declaraciones de la cantante Bethany Cosentino, líder del grupo indie Best Coast, según informa la revista Billboard, quien hizo público su enfado por los vínculos de la agencia que la representaba con el caso de explotación sexual: «Como artista representada por Wasserman no consiento que mi nombre ni mi carrera se vinculen a alguien con vínculos con la explotación».
Los papeles del caso Epstein revelaron que el fundador y director ejecutivo de la agencia, Casey Wasserman, había mantenido una relación con Ghislaine Maxwell, pareja y cómplice de Epstein y condenada a prisión por tráfico sexual.
Tas la declaración de Cosentino, otros muchos artistas siguieron su ejemplo y anunciaron la ruptura con la agencia Wasserman.
La estrella Chappell Roan, uno de los activos más valiosos de Wasserman, declaró que «exijo a mis equipos los más altos estándares y tengo el deber de protegerlos».
También rompió con Wasserman el cantante de música country Orville Peck: «A la luz de los descubrimientos recientes respecto a Casey Wasserman, he decidido no continuar siendo representado por la agencia Wasserman».
También ha roto sus vínculos con Wasserman la popular banda irlandesa, asentada en Boston, de punk celta, Dropkick Murphys, que incluso colaboró con Martin Scorsese en la banda sonora de la película Gangs of New York: «Nos entristece separarnos de nuestros representantes, pero el líder de la agencia está en los archivos Epstein, así que nos largamos», declararon los miembros de la banda en un comunicado.
Hay otros muchos artistas que han seguido los mismos pasos, según recoge Billboard, y han dicho adiós a la agencia: Water From Your Eyes, Beach Bunny, Wednesday, Rachel Brown, Alexis Krauss, Sylvan Esso, Gigi Perez, Bully, Chelsea Cutler, Levity, Weyes Blood, Hot Mulligan o Subtronics.