Una de las salas principales de la casa museo Sorolla, en Madrid
'The New York Times' destaca un museo madrileño como visita imprescindible para 2026
Cada año, este periódico estadounidense publica su lista de 52 destinos para visitar. En su nueva edición ha incluido este museo
Destinos como Varsovia, Bangkok, Osa Península (en Costa Rica), Orán o Bayreuth (Alemania) figuran en la lista de destinos recomendados por The New York Times para este 2026. Entre los 52 lugares escogidos aparece el Museo Sorolla de Madrid.
Aunque cerrado actualmente por obras de ampliación y rehabilitación, el edificio situado en el número 37 del paseo del General Martínez Campos se perfila como destino imprescindible para este 2026, según indica el diario neoyorquino.
Fue la antigua residencia y taller de Joaquín Sorolla, conocido como «el pintor de la luz». Mantiene el ambiente original de principios del siglo XX gracias a la conservación de los espacios de trabajo del pintor: desde el mobiliario y la cerámica hasta las esculturas que inspiraban su arte.
Su jardín, diseñado por el pintor valenciano e inspirado en los Reales Alcázares de Sevilla y los patios granadinos, completa una visita sensorial única, donde el agua y los colores tienen una gran presencia.
Para obtener una «experiencia inmersiva en el universo de Sorolla», The New York Times recuerda que se pueden encontrar varios de sus lienzos en otros lugares más allá de la casa museo, como el Museo del Prado o la Real Academia de Bellas Artes.
La reseña termina proponiendo una ruta hasta Valencia, la ciudad natal del pintor, donde la sucursal europea de la Hispanic Society exhibirá 220 de sus obras—óleos, gouaches, dibujos, esculturas, fotografías y correspondencia personal—. Muchas de ellas llevaban más de un siglo fuera de España y regresarán ahora como parte de un destacado evento cultural.
Las joyas del Museo Sorolla
Entre las piezas más destacadas que alberga el Museo Sorolla figuran obras emblemáticas como Paseo a orillas del mar, uno de los grandes iconos de su etapa luminista; Clotilde con traje negro, retrato de su esposa que revela su maestría en el tratamiento de la elegancia y la intimidad; o El baño del caballo, ejemplo de su fascinación por el movimiento y la luz sobre el agua.
Además de su producción pictórica, el museo conserva ropajes y mobiliario pertenecientes al artista, así como un amplio archivo documental con fotografías, cartas intercambiadas con su esposa y otros artistas, y diversos escritos.