El lienzo ‘Natura mort à la guitare’
Nuevo revés para un Picasso en subasta: una única puja y por el precio mínimo de 100.000 euros
El gouache y lápiz firmado por el pintor malagueño no despertó más interés que una puja telefónica en la subasta celebrada ayer en Madrid en la casa Ansorena
Poseer uno de los cuadros de Pablo Picasso se ha considerado durante décadas un indicador de prestigio y poder adquisitivo. Sus obras figuran entre las más codiciadas por coleccionistas e inversores. El pintor malagueño es uno de los artistas más reputados de la historia del arte. Sin embargo, la última subasta de una de sus piezas ha dejado un resultado inesperado.
‘Natura mort à la guitare’ no pertenece al grupo de grandes óleos inalcanzables para la mayoría de compradores. El precio de salida era de 100.000 euros, más la comisión del 23% sobre el remate final.
A las 17.00 horas del 25 de febrero, la casa Ansorena sacó a subasta el gouache y lápiz realizado por Picasso en 1919 en Saint-Raphaël, en la Costa Azul francesa. El catálogo incluía también dos lotes de grabados sobre tauromaquia, con un precio de 18.000 euros cada uno. La expectación era notable. Pasados los primeros minutos, dio paso a la sorpresa.
Pablo Picasso
Cuando la obra apareció en la pantalla de la sala madrileña, el nerviosismo era evidente. La primera puja llegó por teléfono y se ajustó al precio mínimo. El murmullo recorrió la sala. No hubo más ofertas. La pieza quedó adjudicada por el importe inicial.
El interés del cuadro reside en varios factores. Aunque se trata de una obra menor, está firmada y fechada por Picasso en la parte inferior. Representa además una guitarra, motivo recurrente en su producción. La pieza formó parte de la colección privada de Jacqueline Miller Matisse y fue subastada en 2009 en París.
No es un caso aislado. Otras obras del artista han atravesado situaciones similares. Entre ellas, ‘Femme endormie’ y ‘Tête de femme au chapeau mauve’. En noviembre de 2011 ambas se ofrecieron en Christie’s, en Madrid. No encontraron comprador al no alcanzar las expectativas fijadas por los vendedores. Un síntoma de que el mercado del arte también corrige excesos y rebaja mitos cuando las cifras no convencen.