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El Guernica, el cuadro atrapado entre la política y la ideología del arte moderno

El Museo Reina Sofía, «hogar» del cuadro de Picasso, lo hace «dialogar» hasta el 22 de septiembre con el «Guernica africano» de Dumeli Feni en otra costumbre dudosa del ámbito artístico actual

Madrid

Detalle del Guernica africano de Dumeli Feni

Detalle del Guernica africano de Dumeli FeniMuseo Reina Sofía

El Guernica está de actualidad como objeto de disputas políticas. El PNV se lo quiere llevar al País Vasco por cuestiones identitarias, en concreto por los 90 años de existencia del Gobierno vasco y por los 90 años del bombardeo de Guernica, hecho con el que unen al cuadro de Picasso los nacionalistas.

No importa que la obra se llame Guernica por casualidad, según el investigador José María Juarranz, quien afirmó que el título se debe a la expresión espontánea de un nacionalista vasco amigo del artista cuando contempló el cuadro. Si además se añade que un amigo del malagueño, el poeta Paul Éluard, le puso ese título a uno de sus poemas, se concluye (lo concluye el investigador) que El Guernica tiene de Guernica el aire que todos (también los de Guernica) respiramos.

Detalle del Guernica africano de Dumeli Feni

El Guernica africano de Dumeli FeniMuseo Reina Sofía

El Museo Reina Sofía es el hogar del cuadro de Picasso, quien lo alberga como su pieza más representativa. Da la impresión de que todos quieren El Guernica como símbolo. Desde los políticos hasta los que parecen políticos del arte por la ideología siempre presente en sus obras, proyectos, exposiciones, miradas y objetivos.

El Reina Sofía es un buen ejemplo de esto en la tendencia ideológica de su contenido expositivo bajo la dirección de Manuel Segade, quien continúa el rumbo de su antecesor, Manuel Borja-Villel, el mismo que afirmó querer «repolitizar la cultura para tomar el poder y descolonizar los museos» entre otras perlas del mismo estilo.

Obra de Dumeli Feni

Obra de Dumeli FeniMuseo Reina Sofía

El museo madrileño cuenta desde el pasado 24 de marzo (y hasta el 22 de septiembre) con una exposición «descolonizadora» que «se enmarca en el nuevo ciclo de intervenciones en la Colección del Reina, La historia no se repite, pero rima, que consisten en yuxtaponer un equivalente al Guernica de otro tiempo o ámbito geopolítico, contextualizado por un trabajo académico de historia del arte como marco interpretativo».

De nuevo no se entiende demasiado el lenguaje «yuxtaponedor», pero el caso es que lo que se yuxtapone al Guernica es el llamado Guernica africano del artista Dumeli Feni, «uno de los artistas clave de la modernidad africana».

La historia no se repite, pero rima (título que justifica la repetición, la revisión constante y plomiza del arte contemporáneo), «propone establecer un diálogo entre Guernica (1937) de Pablo Picasso y otras obras de arte significativas que presenten ciertos paralelismos en sus modos de representación o preocupaciones temáticas, pero procedentes de distintos contextos históricos y culturales».

Estudio de composición de Picasso

Estudio de composición de PicassoMuseo Reina Sofía

El manido «diálogo» artístico, cogido mayormente, como en esta ocasión, con abstractas pinzas, sirve para montar una exposición con la excusa de una obra que sigue los patrones del Guernica, en este caso, lo copia (no lo roba, como decía Picasso que hacían los genios), lo versiona, lo traslada a su ámbito sin la originalidad esencial, valga la redundancia, que es lo que se estila en el arte del presente: «resignificar», «revisionar» y todas esas palabras como resentidas y aprovechadas y mayormente incomprensibles con las que explican y justifican hoy el arte.

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