Fundado en 1910
Iván Turguénev por Ilia Repin

Retrato de Iván Turguénev por Ilia Repin

Turguénev, el escritor distinto: «¿Usted desea ser afortunado? Aprenda a sufrir entonces»

Su liberalismo absoluto le hizo enemigo de muchos, a ambos lados de la palabra. Esa fue su distinción, además de su prosa

Iván Turguénev, el gran escritor autor de Memorias de un cazador y de Padres e hijos, fue el raro de los mejores autores rusos del XIX, aunque todos lo fueron en sus respectivos casos. Con sus notables particularidades, se quiere decir.

Tólstoi pasó de ser un orgulloso noble y de escribir solo de su mundo a aborrecerlo al final de sus días. Dostoievski, el escritor del alma, tuvo una vida desgraciada que apenas conoció el éxito en vida. Gógol, joven estrella de la literatura, autor de Taras Bulba o Almas muertas, acabó al borde de la locura creyendo que Dios le había quitado la inspiración.

Lo de Turgúenev fue el europeísmo, el único entre sus contemporáneos eslavistas. Con Tólstoi y Dostoievski tuvo importantes diferencias que concluyeron en reconciliaciones sonadas. Después de haberse retado a muerte con el autor de Guerra y Paz, con quien dejó de hablarse por veinte años, en su lecho de muerte le susurró: «Amigo, vuelve a la literatura».

El europeísmo

El creador de Crimen y castigo incluso le parodió en su obra Los demonios, pero en la inauguración del monumento a Pushkin, padre de todos ellos, lo encumbró públicamente. El europeísmo de Turguénev y el eslavismo de los demás fue el motivo de las disensiones, ideología: a los europeístas les gustaba más París (al modo de los nobles de San Petersburgo, que hablaban en francés entre ellos como símbolo de distinción), y los eslavistas creían en la unión cultural, política y religiosa (la iglesia ortodoxa enfrente de la católica) de los países eslavos.

Su liberalismo absoluto le hizo enemigo de muchos, a ambos lados de la palabra. Esa fue su distinción, además de su prosa. La vida narrada de los campesinos en sus Memorias de un cazador, que mostraba una realidad incómoda, le hizo famoso y también le señaló. El nihilismo de Padres e hijos, cuyo protagonista, Bazárov, se convirtió en un héroe para la juventud de la época, también causó incomodidad por la rebeldía que provocó.

El lado contrario de la suerte

De todos sus cuestionamientos existenciales y literarios viene la frase «¿Usted desea ser afortunado? Aprenda a sufrir entonces». Una frase embarazosa, perturbadora. El delicado romanticismo inaccesible para tantos, y por ello enviado, mezclado o unido a una exigencia y a una dureza, mayormente no bien recibidas: hay que conocer el lado contrario de la suerte para saber apreciarla bien, eso es todo. Y no es poco. El pequeño terremoto silencioso que siempre provocó el gran Turgúenev.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas