Fachada Oeste y puerta de Velázquez del Museo del Prado
Los cinco museos españoles más visitados y el motivo real de la «descentralización» promovida por Urtasun
Del repóker de pinacotecas nacionales tres están en Madrid, y con gran distancia respecto a la mayoría de museos del resto de España
El Museo del Prado de Madrid fue la pinacoteca más visitada de toda España en 2024 con una amplia diferencia sobre el resto. Casi tres millones y medio de personas superaron el récord del año anterior. A mucha distancia, un millón y medio de visitantes, le siguió el Museo Reina Sofía, también en Madrid, con casi dos millones.
El Guggenheim de Bilbao fue el tercero con un millón trescientas mil personas. Una cifra similar, por debajo, obtuvo el Museo Picasso de Barcelona, mientras que el quinto puesto fue para el Museo Thyssen-Bornemisza, también en Madrid, con casi un millón de visitantes.
Madrid, la capital, tiene tres de sus museos, el llamado Triángulo de Oro del Arte de Madrid, que incluye el Prado, el Reina Sofía y el Thyssen, en el quinteto de cabeza y no solo eso. El Museo Arqueológico de Madrid suma más de medio millón, una cifra que fuera de la ciudad solo supera, aparte de los ya mencionados, el Museo Nacional de Arte de Cataluña, con cerca de novecientos mil visitantes.
El grueso de los visitantes de museos en España van a Madrid, y, si se apura, el grueso del grueso de los visitantes de museos en España van al Museo del Prado, con el Reina Sofía a una distancia considerable, pero con unas cifras sobresalientes también sobre el resto. La razón de la famosa «descentralización» de Urtasun, ajena a criterios técnicos o científicos, y reducida a criterios ideológicos y políticos.
El ministro de Cultura habla de «derechos culturales» en la línea de los comisarios artístico-políticos como el exdirector del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, hoy asesor museístico de la Generalidad catalana, quien llegó a decir, en apoyo de esta consigna, que «un museo patrimonial» era «una cosa burguesa que no tiene por qué existir».
Casi lo único que le faltó decir a Borja-Villel fue que «no tiene por qué existir... en Madrid». Hace más de un año Urtasun presentó la iniciativa del «Prado extendido», que pretende acercar obras del museo madrileño a otras ciudades de España con el propósito de unir y con ello de ser un «museo verdaderamente nacional», que el ministro vendió con palabras más cercanas al desmantelamiento que al préstamo, en una iniciativa general gubernamental que siempre contempló Madrid (y no otras ciudades) sin atender a sus sin duda adquiridos, como cualquier otra ciudad, «derechos culturales».