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16 de julio de 2024

Un futuro anterior de Mauro Libertella

Portada de «Un futuro anterior» de Mauro LibertellaSexto Piso

'Un futuro anterior': el pasado, futuro y presente continuo que es vivir

El porteño Mauro Libertella publica su última obra, una exploración sobre la emoción masculina y el amor; un recorrido por veinte años de su vida.

Leer a hombres hablando de sentimientos siempre será un ejercicio que me despierte mucha ternura. Y si, además, esos sentimientos se presentan sin doblez, como un inventario de hechos y arrepentimientos, pero sin caer en la autocompasión, porque también nuestros errores nos llevan hasta donde estamos hoy, la combinación resulta ganadora. De estos ingredientes se nutre Un futuro anterior, el último libro del escritor argentino Mauro Libertella (1983).

En esta obra, el autor hace un repaso por algunos episodios de su juventud y vida adulta en Buenos Aires y de su trayectoria sentimental, rompiendo a cada página con muchos de los tabúes asociados a la condición masculina, entre cuyos pilares suelen encontrarse la relación con la sentimentalidad o la voluntad de ser padres.

Libertella logra con inteligencia recaminar el pasado y añadir, en su revisión presente, observaciones ensayísticas sobre el amor, la juventud y la vida

A pesar de que este libro se clasifica como novela, mi purismo me impide llamar así a lo que en realidad es un retrato autobiográfico de la vida del autor. Sin embargo, y teniendo en cuenta que el terreno de la ficción queda vedado en esta obra en la que la realidad y nada más que la realidad tiene cabida, Libertella logra con inteligencia recaminar el pasado y añadir, en su revisión presente, observaciones ensayísticas sobre el amor, la juventud y la vida. Y sobre la simultaneidad de los sentimientos, porque «se pueden tener sentimientos contradictorios, en disputa; no solo es posible, es inevitable; casi toda la vida, de hecho, es eso: una batalla muda entre hipótesis encontradas que nos habitan, una guerra civil de bolsillo».

Aunque lo biológicamente lógico hubiera sido sentirme identificada con la primera parte del libro, en la que el autor recuerda su juventud –los viajes a lo mochilero, el rock y el grunge, salir hasta las tantas, sentarse en un parque a charlar y asistir a clase como quien ficha al entrar al trabajo–, no ocurrió así; y es que con cada nuevo libro al que me enfrento descubro una nueva parcela en la que ya me he hecho mayor sin retorno: yo también he empezado a hablar de mi época, «el momento de la vida en el que sales a la calle de noche y todos tienen tu edad». Me puse a pensar y la última vez que salí de casa fue para comprar lanas para tejerme una mantita de ganchillo. Cómo iba yo a verme retratada en el relato de juventud de Mauro. O puede que la falta de conexión se diera también porque en esta primera parte del libro se exploran los entresijos de la infidelidad y la culpa, de las idas y venidas de una relación, de la lealtad a los amigos y de las malas decisiones. Se me antojó demasiado larga por puro desapego con el relato, pero entiendo que alguien que se encuentre en otro momento vital pueda sentir que lo mejor de este libro es su inicio.

Un futuro anterior de Mauro Libertella

sexto piso / 152 págs.

Un futuro anterior

Mauro Libertella

Sin embargo, la realidad es que mi interés en la historia se despertó hacia la segunda y tercera sección, que era donde empezaba a conectar con la mía —el noviazgo, la vida en pareja, la tranquilidad que pasa a ocupar el lugar de la emoción del principio, los hijos—. «Toda relación es una forma privada del vértigo, de la confusión». ¿Ves? Retratada, que dirían los jóvenes.

Creo que nada hay peor en esta vida que anticiparle a alguien que un libro te ha hecho llorar: lo único que se consigue es que emprenda esa lectura pensando si es entonces, si es ahora cuando tiene que concentrarse en fabricar una lágrima. Y cuando se cierra el libro y el momento no ha llegado, la sensación de estafa es tremenda. Pero cierto pasaje de Un futuro anterior consiguió esto conmigo, y fue sin verlo venir, lo que hizo que hasta supiera mejor. Ponme delante a un hombre hablando de lo que sintió al nacer su hija y tráeme también una caja de kleenex, por si acaso hiciera falta.

Teniendo en cuenta que es este un relato testimonial y no ficcionado, el espacio para la experimentación no era muy amplio (gracias, Mauro, por no incurrir en la autoficción), y he ahí su encanto y su virtud: la belleza con la que cuenta su realidad, plana y sin pretensiones, efectiva y sin demasiado ornamento. Honesta. Un futuro anterior es un libro verdadero. Y, Libertella, un escritor de verdad.

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