Beyoncé, en el Festival de Coachella en 2018
Diez curiosidades de Beyoncé, la estrella más premiada de la música, que probablemente no sabías
La artista de Houston acaba de ganar su 32º premio Grammy y se sitúa en el primer lugar de la clasificación histórica de este galardón
Muy poco después de iniciar su carrera con el grupo Destiny's Child casi se podía decir que Beyoncé Knowles era un mito de la canción americana y mundial. Del pop, del R&B y de lo que la echen, porque siempre pareció que la texana podía con todo. Y sigue pudiendo. Un cuarto de siglo después está superando registros en la música como si, en vez de pertenecer a ella, perteneciera a la NBA.
Una vez salió a la arena del Coliseo junto a Pink y Britney Spears, pero solo ella era la Máxima de esa historia. Solo con su primer disco, en un descanso de las Destiny, cuya compañía después retomó, se llevó cinco gramófonos como si la hubieran estado esperando en medio de saltos, como los objetos encantados de La Bella y la Bestia que era Jay-Z, el rapero gigante y superviviente de los peores tiempos emergido en productor todopoderoso, con quien acabó casándose.
Lo de Single Ladies fue la explosión definitiva si se va a suponer que tenía que llegar una explosión definitiva después de todo. Pero el caso es que lo era. Después ganó otros seis Grammy y más que eso a millones de seguidores hipnotizados con aquel video en blanco y negro brillante, esplendoroso y monumental. Con Single Ladies estaba todo hecho, pero ella iba a seguir, incluso hasta ganar el último de sus premios, el que la convirtió en el mito contable que siempre fue visible y potente, en la categoría de Mejor Álbum Electrónico: como si ya estuviera viajando con su nave espacial por el espacio.