Público en el festival Viña Rock
Urtasun insiste en cargarse los festivales de música en España con su obsesión por Israel
Numerosos festivales de música españoles se han apresurado a expresar su solidaridad con Palestina para evitar el veto y la cancelación tras ser señalados por el ministro Urtasun
Urtasun no afloja. Después de poner en la diana a gran parte de los festivales de música en directo más importantes de España con su veto al fondo de inversión KKR, detrás de la financiación de gran parte de los festivales.
Según denunció Urtasun el pasado 17 de mayo, el fondo Kohlberg Kravis Roberts (KKR) apoya «el genocidio palestino» al participar «en la expansión de los asentamientos ilegales» en Palestina.
El ministro de Cultura aseguró que el KKR se habría adueñado de algunos de los festivales más importantes de España, como el Viña Rock, Arenal Sound, FIB Benicàssim, o el Festival Sónar al hacerse con el control de su financiación, e insistió en que el fondo KKR «no es bienvenido».
Las palabras de Urtasun desataron un auténtico terremoto en el sector, con multitud de bandas –muchas de ellas referentes musicales de grupos de izquierda vinculados a Sumar y Podemos– que empezaron a cancelar su participación en festivales o a pedir explicaciones.
El Niño de la Hipoteca, Sons of Aguirre, Reincidentes o Fermín Muguruza se descolgaron del cartel del Festival Viña Rock. Gigatron y Crossed cancelaron su participación en Resurrection Fest. Además, 70 artistas, Dj, y bandas que participaron o tienen programado participar en Sónar reclamaron al festival que cortara con KKR por considerar al fondo «cómplice del genocidio de Israel en Gaza».
Lejos de tratar de calmar las aguas, visto el vendaval desatado, Urtasun agitó un poco más la situación e insistió el jueves en que la UE suspenda su acuerdo comercial con Israel para evitar la entrada de fondos como KKR en proyectos culturales europeos.
Además, lejos de reconocer que había puesto a los festivales en la picota, acusó a KKR: «KKR está creando un problema en muchos festivales con su presencia porque genera una incomodidad y un rechazo manifiesto».
Vista la brutal campaña de desprestigio iniciada por Urtasun, algunos festivales han tratado de salir al paso por medio de comunicados.
En su comunicado, el Viña Rock afirmaba que «Viña Rock no financia ninguna causa violenta ni contraria a los derechos humanos, ni directa ni indirectamente. Afirmar lo contrario no solo es falso, sino profundamente injusto».
«Viña Rock siempre ha defendido causas justas, como la palestina, desde la cultura, el arte y la música. Condenamos sin matices la masacre que está sufriendo el pueblo palestino».
Sin embargo, acto seguido, reconoce que KKR participa de la financiación del festival: «Viña Rock forma parte de Superstruct Entertainment (SSE), una plataforma internacional que agrupa numerosos eventos culturales y musicales independientes en todo el mundo. SSE, como muchas otras compañías, cuenta con la participación de diferentes inversores en su estructura. Entre ellos se encuentra KKR, una firma internacional con presencia en cientos de empresas a nivel global».
Con todo, afirma que «es fundamental dejar claro que no ejerce influencia alguna sobre el funcionamiento y mucho menos sobre la identidad, programación o valores del festival Viña Rock».
El festival gallego Resurrection Fest, poco dado, por otro lado, a meterse en cuestiones políticas y más centrado en su pasión por el heavy y el metal, emitió un comunicado en el que también se han visto obligados a condenar explícitamente las operaciones militares israelíes en Gaza para salir de la diana en que los puso el ministro Urtasun.
«Condenamos la masacre que está sufriendo el pueblo palestino y mostramos nuestra solidaridad con ellos en esta grave crisis humanitaria, donde sufren las consecuencias de la guerra y de la vulneración de los derechos humanos. Nos sumamos a las voces que piden el final de esta situación».
Al igual que el Viña Rock, el Resurrection Fest explica que el festival está asociado «con la plataforma de festivales independientes Superstruct», entre los que «se encuentra la empresa americana KKR».
«Resurrection Fest quiere dejar claro que no está vinculado a ninguna acción de los posibles inversores de sus socios distanciándonos de ellos y sus acciones», explica en un argumentario calcado al del Viña Rock.
También el festival Sónar de Barcelona ha emitido un comunicado en tono similar: «Desde Sónar, queremos expresar de forma explícita nuestra solidaridad con la población civil palestina atrapada en la catástrofe humanitaria que se vive en Gaza».
Sónar reconoce que Superstruct adquirió en 2018 el musical, y que, KKR adquirió en 2024 Superstruct. Pese a esa circunstancia, el festival asegura que «Sónar se desvincula de cualquier acción de KKR. No tenemos injerencia ni, por supuesto, control alguno sobre sus inversiones o decisiones».