El desafío invernal de Marc Márquez para poder soñar con volver a ser campeón en 2026
Tras su lesión, el campeón ya recuperado afronta una preparación exigente para el inicio de una temporada en la que buscará defender el Mundial.
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El campeón del Mundo de MotoGP, Marc Márquez, afronta un periodo de recuperación crucial tras una lesión que ha ensombrecido el final de su temporada 2025. A pesar de haber conquistado el título del Mundial en un año lleno de altibajos emocionales, el piloto se enfrenta ahora al reto más importante: recuperar completamente su forma física, fortalecer las zonas más castigadas y empezar a tiempo para defender su corona en 2026.
Para un deportista como él, acostumbrado a medir su éxito en victorias, el haberse detenido durante un tiempo no ha sido sencillo. Sin embargo, el aprendizaje de los últimos años parece haberle enseñado la importancia de gestionar los tiempos.
La temporada de 2025 supuso la confirmación definitiva de que Márquez había dejado atrás los peores años de lesiones y dudas. Su rendimiento a lo largo del curso fue sólido, constante y competitivo, capaz de pelear de tú a tú con la nueva generación de pilotos y de sostener un nivel alto durante gran parte del campeonato. Fue un año en el que volvió a sentirse protagonista, en el que recuperó sensaciones y en el que demostró que, cuando el físico acompaña, sigue siendo uno de los grandes referentes de la parrilla.
Sin embargo, el desenlace del año no fue el esperado. Una caída en la primera vuelta de la carrera durante el Gran Premio de Indonesia contra Marco Bezzecchi, provocó una lesión en el hombro derecho, que obligó al piloto a necesitar intervención quirúrgica ese mismo mes, poniendo fin prematuro a su temporada. La prioridad pasó a ser clara: recuperación completa, sin atajos ni riesgos innecesarios.
Ese enfoque implica que Márquez haya sufrido un invierno distinto, alejado de la urgencia por subirse a la moto cuanto antes. El objetivo es llegar a 2026 sin arrastras molestias, con un estado físico óptimo y con la seguridad de poder competir desde la primera carrera sin limitaciones. Márquez es consciente de que a estas alturas de su carrera, cualquier error en la gestión de una lesión puede tener consecuencias a largo plazo, y por eso ha optado por una preparación médica, progresiva y muy controlada.
Marc Márquez en el Gran Premio de Indonesia
Durante estas semanas, su trabajo se ha centrado en la rehabilitación, el fortalecimiento y al readaptación al esfuerzo. Actividades como el ciclismo o el entrenamiento específico de resistencia han marcado su día a día, siempre con la vista puesta en recuperar la estabilidad y la confianza en el hombro. Más allá del plano físico, este invierno también está siendo clave en el aspecto mental, con un Márquez decidido a dejar atrás el discurso sobre las lesiones y centrarse exclusivamente en el rendimiento deportivo.
Ese mensaje ha sido recurrente en sus declaraciones, quiere que en 2026 se hable de sus resultados, no de su brazo ni de su pasado médico. Es una forma de reafirmar su ambición y de enviar una señal clara tanto a sus rivales como a su entorno. El piloto sabe que el mundial de MotoGP no permite concesiones y que cualquier dudase paga cara, por lo que su reto es presentarse en la nueva temporada con la fortaleza necesaria para volver a aspirar a todo.
A este escenario se suma otro elemento que añade interés al invierno de Márquez: su situación contractual con Ducati. La renovación con la marca italiana no está cerrada y las conversaciones se han aplazado, en parte por la propia lesión del piloto y en parte por la complejidad del mercado y los cambios técnicos que se avecinan en los próximos años. Ducati, prefiere observar como arranca el 2026 antes de tomar decisiones a largo plazo, mientras Márquez mantiene la calma y se centra en lo deportivo.
Esta incertidumbre no parece inquietar al piloto, pero si añade presión a los primeros meses de competición. Un buen inicio de temporada puede reforzar su posición dentro del equipo y aclarar su futuro, mientras que cualquier contratiempo volvería a abrir interrogantes. En cualquier caso, Márquez afronta este contexto con la experiencia de quien ya ha pasado por situaciones límite y sabe que su mejor argumento sigue siendo su rendimiento en pista.
Así, el invierno se convierte en una fase tan decisiva como cualquier carrera del calendario. Lejos de los circuitos, Márquez trabaja para construir las bases de un 2026 en el que aspira a volver a lo más alto del campeonato de MotoGP. No se trata solo de volver a competir, sino de hacerlo con garantías, ambición y la convicción de que aún tiene capítulos importantes que escribir en la historia del motociclismo.