Marc y Álex Márquez posan con sus padres en la gala de fin de temporada de MotoGP
El emocionante momento de Márquez con su familia al recoger la medalla de campeón en la gala de MotoGP
El piloto de Cervera se saltó el protocolo y, en el momento de recibir la medalla de campeón, invitó a toda su familia a subir al escenario para celebrar todos juntos el éxito cosechado
El 'punto de inflexión' en Ducati para mantener el dominio y dar a Márquez una era dorada
el Mundial de MotoGP terminó oficialmente este fin de semana en el circuito Ricardo Tormo de Valencia. Marco Bezzecchi se llevó la última victoria de la temporada en Cheste y horas después del triunfo del piloto italiano se celebró la esperada gala de fin de curso en el propio circuito.
Allí se entregaron los premios de la temporada. Marc Márquez se llevó el reconocimiento en MotoGP. El brasileño Diogo Moreira venció en Moto2 y el triunfo en Moto3 fue para el español José Antonio Rueda.
Y fue el propio Márquez el que protagonizó uno de los momentos más emotivos de toda la gala. El piloto de Cervera se saltó el protocolo y, en el momento de recibir la medalla de campeón, invitó a toda su familia a subir al escenario para celebrar todos juntos el éxito cosechado.
Allí subieron Álex, el hermano pequeño de Marc y subcampeón de MotoGP, Roser, su madre, y Juliá, su padre, y ninguno de los cuatro pudieron contener la emoción. Fue, sin duda alguna, un momento muy especial para el campeón del mundo. «No está programado, pero me gustaría que mi padre, mi madre y Álex viniesen aquí al escenario conmigo, por favor».
«Sin duda, hemos tenido momentos muy duros, con grandes decisiones, pero siempre he creído en mí mismo y las personas de mi entorno me han ayudado muchísimo. Cuando estás en la cresta de la ola y te caes de ahí, resulta súper oscuro lo que te recibe. Y la gente de mi alrededor me ayudó muchísimo y espero que este regreso ayude a muchas personas como inspiración por su propia vida para no tirar nunca la toalla», expresó el piloto de Cervera con total sinceridad.
En definitiva, Marc no dudó a la hora de tener un gesto de reconocimiento con su familia, esa que tanto le apoyó en los peores momentos, y el piloto ilerdense se llevó el aplauso de todo el mundo del motociclismo.