Fundado en 1910

Carlos Alcaraz sonríe durante la final del Open de Australia 2026AFP

La maratón que tendrá que superar Alcaraz para triunfar por primera vez en el ATP 500 de Doha

Carlos Alcaraz ya está en Doha para disputar su segundo torneo del año, donde debutará el próximo martes 18 de febrero contra el tenista francés Arthur Rinderknech, un rival siempre exigente.

La competición que se disputa en el golfo Pérsico del lunes 16 al sábado 21 de febrero es un torneo que, de momento, se le resiste al tenista murciano y lo apretado de la cita podría afectar a la preparación física de Carlos, que, en función de lo que suceda, podría jugar durante cinco días seguidos sin descanso.

El del Palmar llegó a la capital de Qatar el pasado sábado tras el hito conseguido en Australia, donde se convirtió en el tenista más joven en completar el Career Grand Slam, y tomarse una pausa en su calendario tenístico, lo que le sirvió para disfrutar de unos días en su Murcia natal con su familia y amigos y le obligó a borrarse del ATP 500 de Róterdam, competición en la cual defendía el título.

El ATP 500 de Doha es un torneo complicado y el azar ha querido que el murciano no tenga una hoja de ruta fácil en la capital de Qatar. Debutará contra Rinderknech este martes y en su camino hacia la final podría enfrentarse a Valentin Royer el miércoles 18, a Karen Khachanov el jueves 19, a Daniil Medvedev el viernes 20 y a Jannik Sinner el sábado 21 de febrero. Cinco días seguidos en los que Carlitos deberá rendir al máximo.

Ahora bien, hay motivos para la esperanza. El Open de Australia le sirvió para coger confianza a Carlitos tras el cambio en el cuerpo técnico. Juan Carlos Ferrero sustituyó a Samu López como primer entrenador y, tras el título en Melbourne, Alcaraz salió en defensa del extécnico de Pablo Carreño. «Es de los mejores entrenadores, si no el mejor».

Eso sí, la decisión no dejó de sorprender a los aficionados y las opiniones negativas no tardaron en salir, ya que con Ferrero las cosas iban bien y apostar por Samu López podría llegar a ser perjudicial. Pero Carlos apostó por él y el tiempo le ha acabado dando la razón, ya que su nuevo entrenador tiene un gran potencial y una dilatada experiencia en el mundo del tenis.

La carrera de López se forjó en la sombra, pero conoce el circuito ATP de memoria. «Me acuerdo de la gente que dijo que no lo iba a conseguir, que pensaba que iba a venir a Australia y no iba a pasar de cuartos y no jugar un buen tenis. Me acuerdo de esa gente, parece irónico. Me tengo que acordar de mi gente, pero esa mentalidad me acompaña ahora. He venido aquí no para decirle a todo el mundo que soy capaz, sino para demostrármelo a mí mismo. He venido con ilusión y eso es con lo que debería quedarme, pero lo primero que se me ha venido a la cabeza es eso», recalcó Alcaraz.

La victoria de Melbourne rompió todos los esquemas de la opinión pública y ahora Alcaraz llega a Doha con ganas de dar continuidad a su buen inicio de temporada.

La ronda del fuego

Como hemos destacado anteriormente, Carlitos debutará en Qatar contra Rinderknech, el número 28 del mundo y un tenista que se desenvuelve especialmente bien en pista dura, lo que le convierte en una buena prueba de toque para empezar. Si Carlos logra la victoria, su camino hacia la final se podría allanar y, en función de cómo avance el torneo, podrá tener rivales más o menos exigentes.

El ATP 500 de Doha es uno de los pocos eventos en los que Alcaraz podría sumar antes de Roland Garros. El murciano defiende más de 2.000 puntos en este tramo de la temporada y un nuevo tropiezo en la capital qatarí le podría terminar lastrando en su lucha por mantener el número uno del mundo, ya que Sinner sumará más que perderá.