Lebron James en su encuentro ante los Clippers el pasado 3 de marzo
La maldición de los Lakers y el pobre bagaje de un equipo campeón
La actuación histórica de Lebron James, 56 puntos y 10 rebotes, en el último partido contra los Warriors dio la victoria a los angelinos tras una racha de cuatro derrotas seguidas
Un dato curioso que confirmaba Anthony Davis para justificar la mala racha de los Lakers eran sus problemas para anotar en el tercer cuarto. «Solo tenemos que encontrar la manera de anotar en el tercer cuarto. Esa ha sido nuestra Kryptonita toda la temporada», dijo el pívot.
El embrujado tercer cuarto
Una suerte de maldición que se ha ido produciendo sin solución durante todo el año. Al margen de la lesión, ya olvidada, de Lebron James y de los problemas con Russell Westbrook (el cuarto jugador mejor pagado de la liga, cuyo rendimiento ha bajado casi al mismo ritmo que la consideración entre sus compañeros como si fuera una especie de Jonás en un barco a la deriva), el tercer cuarto representa la brujería del equipo angelino.
Russell Westbrook se queja durante una acción con los Lakers
Casi para certificar este dato, y el difícil equilibrio de los Lakers, el último partido del equipo se saldó con victoria a costa de los Warriors de Stephen Curry, que heredan la racha negativa de cuatro encuentros perdidos consecutivos, gracias en gran parte a los 56 puntos de Lebron y un más que curioso 27 a 27 en el tercer cuarto, que sorteaba al límite el maleficio.
Los Lakers son novenos en el oeste con 28 victorias y treinta y cinco derrotas. Un pobre 44 % de triunfos que los mantiene alejados del play-in. Un equipo con hechuras de campeón no refrendadas, de momento, sobre el parqué.