Los pequeños del Baskonia tumban al Madrid
Eran muy favoritos los blancos que llegaban en su salsa tras el milagro en la semifinal ante el Valencia y porque kilo a kilo es mejor equipo que el vitoriano
Triples o canastas bajo el aro. Malos tiempos para los pívots clásicos. La evolución del baloncesto. No me entusiasma, pero es lo que hay.
Así ganó la final, y la Copa entera, el Baskonia. Cinco pequeños, cinco abiertos. Es casi balonmano, me lo viene comentando mi amigo Agustín Cuesta: todos por detrás de la línea de tres. Y pim-pam. ¡Pum!
Uno de los grandes inventos de nuestro deporte es la Copa del Rey de baloncesto. Cuatro días de locura que acabaron con una gesta del Baskonia y otro topetazo del Madrid que no gana para disgustos.
Eran muy favoritos los blancos que llegaban en su salsa tras el milagro en la semifinal ante el Valencia y porque kilo a kilo es mejor equipo que el vitoriano. Algo, no muy mucho mejor. O sea que si se despista, y el rival acierta, palma y no es la primera vez esta temporada.
Baskonia estuvo descomunal. Toda la Copa, además. Cuando anduvo a diez del Barça se levantó y le tumbó. En la final se vio mucho rato por debajo. Lo suficiente cerca para ver siempre el objetivo.
A Cabarrot y compañía nunca les tembló el pulso. Imparable Forrest. Diakité repitió tapón, aquel a Shengelia le siguió esta a Hezonja. Jugaron y jugaron y acabaron rematando la faena con su extraordinario último cuarto: 17-33.
El Madrid coleccionó otra decepción. Perdió la Supercopa, perdió la Copa. Las imágenes antes del partido me sorprendieron. Un equipo, el vasco, era pura concentración. El inferior pero no tanto que sabe lo que le toca.
El aire en el Madrid era la final se la habían ganado al Valencia. Se sentían campeones. Me pareció eso, ese absurdo. No, no eran las caras de unos jugadores que habían ganado de milagro a un equipo parecido al que les esperaba.
Pequeños diablos tiradores pasadores, saltarines. Con muchas bajas y jugando tres días seguidos, pero seguros de sus fuerzas. Esos cinco abiertos, vamos a jugar, vamos a ver Tabares. Sí: imposible ganarles si defiendes tan mal.
Jugar contra Valencia y Baskonia es muy complicado. No me pareció que el Madrid lo tuviera del todo presente. El Madrid ha perdido muchas veces este curso. Ha fichado mucho de lo que quiso, su ‘staff’ técnico, en número es NBA.
No supo ganarle a Baskonia como a otros varios. Me recordó al fútbol en Pamplona, la otra noche. El partido se fue decantando del lado de quien mejor lo gestionó. Ah, Lyles juega poco para mi gusto.
Campeón, Baskonia. No lo era desde 2009. Le tocaba. El Madrid colecciona papelones. El cómo es el problema: 'esto' no le pasaba. Miau. ¡Viva Vitoria!