¡Ojo! Viene otro comunicado del Barça
El récord en la materia, por cierto, lo tiene el Barça con 19 en una manga, tiempos negréiricos casualmente. Sería divertido que el Madrid lo superara. El día siguiente debería declararse fiesta nacional.
No tardará. Dos penaltis más a favor del Madrid y van trece en esta Liga. En este tiempo barcelonista teñido de rojiblanco puede pedir prestado aquello de Liga peligrosamente preparada. ¡Qué arte! Simeone se lo cede encantado de la vida. Preparada para el Madrid, no se me despisten.
¿Y? Se pitaron tres penaltis, uno para la Real. La gente normal coincidirá en que lo fueron. El primero, el segundo y el tercero. El resto de la Humanidad puede opinar lo que le parezca, por supuesto. Rugir es gratis.
El récord en la materia, por cierto, lo tiene el Barça con 19 en una manga, tiempos negréiricos casualmente. Sería divertido que el Madrid lo superara. El día siguiente debería declararse fiesta nacional.
A los blancos les salió redondo el partido rumbo a Lisboa, El Partido. El más claro de la era Arbeloa. Valverde-Tchouaméni-Camavinga fue la sala de máquinas. Con Güler mariposeando. Arbeloa tiene su equipo, sí. Marcó pronto, le empataron, desempató rápido, antes del descanso hizo el tercero, volvió y en nada, el cuarto. Pudieron dejarlo ahí.
Sin Mbappé, qué cosas. Su papel lo hizo Vinicius. Tiene no sé qué en la rodilla y lo serio está en Lisboa. También faltaron Bellingham, Rodrygo y Asencio ya que estamos.
Vimos un Madrid muy atento, muy juntito. Le funcionó hasta la cábala. Fue noticia esta semana la cena que montó la plantilla en plena conjura. Viendo el resultado deberían repetir este domingo, el lunes y puesto que en Lisboa tienen una hora menos, el martes, el 'match day', una merienda-cena.
La verdad es que la cosa funcionó. Ganó un partido con comodidad, se acuesta líder. Volvió Carvajal entre el regocijo popular. Un Madrid dominador ante una Real que arrancó bien y se fue diluyendo. Al buen día blanco se le añadió la factura de la Copa, la batalla de San Mamés. Fue la Real un equipo B, tan bonito como blandito.
El rápido gol de Gonzalo, una virguería, permitió adivinar cómo sería la noche. Gonzalo marca si no está Kylian, qué cosas. Da igual: es un magnífico delantero. Hasta el descanso hubo tiros por ambos lados, la emoción con el empate de Oyarzabal. La primera de las faenas de Vinicius a su marcador. Vinicius estuvo formidable, en plan Europa. Valverde volvió a marcar y recordar el de sus grandes momentos.
Que no fueron de lateral ni lo serán. Arriba marca, ayuda a la delantera y socorre a los defensas. Ahí es de lo mejor del mundo. Trent puso centros como los ponía Alexander Arnold en el Liverpool. Ese desplazamiento largo. preciso, es un tesoro en lo que se refiere a la salida, la burla de la presión del rival. Si tienes jugadores para ponerlos en su sitio natural la cosa es más fácil. Y lo que tengas, mételo.
Un respiro grande para el Madrid. Bueno, hasta el martes, ya saben. Que cada compromiso es un prueba marrón. Una goleada siempre templa. Y esta vez sin lamentar lesiones, uno de los aspectos que acabará de marcar su temporada. Y la de todos. Liga, Champions, también el Mundial, será para el equipo que llegue con más gente sana.
Pues hala, a Lisboa. Marchando la cena. El Madrid cabalga. Y el Benfica demostró que incluso galopa. Una final a doble partido, como en los viejos tiempos.