Ni comprar ni alquilar: si intervienes el mercado, desaparece la oferta
En Madrid o en cualquier otra capital importante, encontrar una vivienda por menos de 100.000 euros ya es materialmente imposible, salvo que sus condiciones sean complicadas
Hace tiempo vi una entrevista a un joven de unos 30 años en un restaurante y éste le preguntó al entrevistador: ¿sabe por qué los de 30 años sabemos tanto de vinos? Pues porque no podemos comprarnos casa.
Por desgracia, esta situación es muy extendida, imaginemos una pareja de novios, que han acabado sus estudios universitarios y mientras siguen viviendo en casa de sus padres han logrado ahorrar 30.000 euros. Teniendo en cuenta que el banco, como mucho te financia el 80 % del precio de la vivienda y que, entre impuestos y gastos, necesitas otro 10 %, la única casa que se pueden comprar es de 100.000 euros.
En el centro de Madrid o de cualquier otra capital importante, encontrar una vivienda por ese precio es materialmente imposible, salvo que sus condiciones sean complicadas.
Por curiosidad, he puesto en el buscador pisos en municipio de Madrid por menos de 100.000 euros. Aparecen 53 pisos. De ellos, 40 están ocupados ilegalmente, uno es un local sin posibilidad de cedula de habitabilidad, otro local de 20m ² con diversas cargas, varios que venden la deuda, uno que se vende una parte de un proindiviso, dos están alquiladas y otro es buhardilla de 28m² sin ascensor en Puente Vallecas.
Está claro que esa pareja, si quiere comprar casa, tiene que estar en forma y ser bajita para no darse con el techo inclinado de la buhardilla.
Como tener 30.000 euros en el banco da mucha tranquilidad, esta pareja se puede permitir el lujo de salir todos los días a tomarse unos buenos vinos y alguna vez, comer en sitios de moda, gastándose 70 euros por cabeza, pues 140 euros frente a 30.000€ la cuenta no se entera.
Anuncios de pisos en venta en una inmobiliaria, en Madrid.
No obstante, bien porque los padres se cansan de los hijos y de su vida disoluta aunque de semi lujo y que los progenitores no se pueden permitir, les invitan educadamente a que partan del nido. O bien, es la pareja que está cansada de que sus padres les pongan normas y quieren irse a vivir juntos, entonces, sólo les queda buscar un alquiler.
Esta pareja, supongamos, que empezaron a trabajar con 25 años significa que han ahorrado 6.000 euros al año, es decir 500 euros al mes. Imaginemos que entre vinos y otros gastos, más o menos superfluos, dispongan de otros 500 euros. Es decir, que, pasando a vivir como sus padres, podrán pagar 1.000€ de alquiler, a duras penas y comiendo sopas de sobre, dejando los 30.000 euros pensando en la pensión o si tienen que comprarse un coche, aunque luego no lo puedan enchufarlo o pagar la gasolina.
Buscando en el mismo portal inmobiliario pisos de alquiler de menos de 1.000 euros y mínimo 60m², salen 42 viviendas. Al menos éstas no están ocupadas.
Es decir, que una pareja de universitarios está condenada a vivir de alquiler cambiando el buen vino por pan y agua. A pesar de ello, las tendencias de los gobernantes de España y Europa, es decirnos que el alquiler es bueno, porque permite la movilidad laboral. Digo yo, que será si la pareja se puede cambiar de trabajo a la misma localidad.
En definitiva, lo que vemos es una juventud aparentemente rica, que disfruta de lugares de moda y que realmente son más pobres que sus padres. Los cuales, no salen ni a tomarse un corto de cerveza para poder ayudar a sus hijos.
Por otro lado, para que no veamos esa situación de pobreza, los distintos gobernantes, hablan de la especulación y abuso de los fondos inmobiliarios. Indudablemente un fondo que invierte en cualquier cosa, quiere sacar rentabilidad a sus inversiones. Pero, ¿esa rentabilidad en el inmobiliario es abusiva?
Las rentabilidades suelen ser más altas cuanto más riesgo exista y más bajas cuando menos riesgo. Por ello, un propietario de un piso en buen estado en el barrio de Salamanca, donde hay poca oferta, puede sacar rentabilidades por debajo del 5 %, en otros barrios dentro de M30 alrededor del 6 %, fuera de la M30 por encima del 7 % y eso, pensando que no has comprado un piso con ocupas o con diversos problemas, porque entonces te vas a rentabilidades muy por encima del 10 %. Si comparamos estas rentabilidades con las de las empresas del Ibex, pues tampoco hay mucha diferencia.
Pero, ¿Qué pasaría si no hubiese fondos que asuman riesgos compensándolos con volumen de pisos? Pues, que el mercado quedaría sólo en mano de particulares que al tener 1 ó como mucho 2 pisos en alquiler, no podrían compensar los riesgos y esto se tiene que pagar. Es decir, subir el alquiler y mucho.
Cuando algún iluminado decide controlar los precios, es decir, intervenir el mercado, la relación rentabilidad/riesgo desaparece y consecuentemente, también desaparece la oferta.
En este último caso, habría que pensar, si el que plantea el control de los precios quiere especular con los buenos vinos. Pues las parejas de jóvenes, seguirán disfrutando de los mismos, que, por cierto, en España son los mejores vinos del mundo (que no se enteren los de fuera que suben los precios).