Jude Bellingham, en un partido con el Real Madrid
Los deberes que se pone Xabi Alonso para hacer brillar a Valverde, Bellingham, Güler y Tchouaméni
El técnico también espera sacar mayor potencial a Camavinga y cuenta con Fran García, mientras 'vigila' a Joan Martínez
Ancelotti niega que a Xabi Alonso le estén trayendo los jugadores que a él no: «El club me ha hecho caso»
El Real Madrid de Xabi Alonso se construye con rapidez para conseguir la renovación del equipo y atacar en buenas condiciones el inminente Mundial de Clubes que se disputa en Estados Unidos. Huijsen ya es oficialmente el nuevo central del Real Madrid para el próximo lustro. Trent Alexander-Arnold firmará también por cinco años dentro de unas semanas. El club blanco negocia el fichaje del benfiquista Álvaro Carreras para presentarlo como nuevo lateral izquierdo en ese gran campeonato internacional de equipos. Posteriormente, nunca con prisas, que las prisas son para los toreros malos, Florentino Pérez y sus ayudantes abordarán el objetivo de contratar un director de juego.
Hasta el último día de agosto hay tiempo. A su vez, el reto del entrenador es mejorar ostensiblemente el rendimiento de los futbolistas que tiene en la plantilla. Regenerar el centro del campo y dar mayor confianza a varios de sus futuros pupilos son sus siguientes objetivos. Ya ha hablado con muchos de ellos. Carvajal y Modric ganaron a su lado la Champions de Lisboa. Los mediocampistas forman un capítulo fundamental en su planificación, porque crean el fútbol del conjunto y frenan el contragolpe del rival. Dialogará especialmente con Valverde, Bellingham, Güler, Tchouaméni y Camavinga para explicarles lo que quiere de ellos y cambiarles posiciones y misiones.
Ya hemos relatado el trabajo que tiene marcado con Vinicius. También ha programado una reunión personal con algunos defensas. Cuenta con Fran García y vigila la evolución de Joan Martínez para ascenderlo cuando sea menester. Contamos sus pretensiones caso por caso.
Revolucionar la línea media
Federico Valverde es el alma del Real Madrid. El hombre que juega bien en todos los sitios. Le gusta ser medio centro y rinde perfectamente como interior y como lateral derechos. Courtois no las tendría todas consigo si el uruguayo se propusiera ser guardameta. Xabi Alonso pretende que 'el Pajarito', transformado en 'el Halcón' gracias a su progresión meteórica, sea más halcón que nunca. La llegada de Trent Alexander-Arnold como defensa derecho le permitirá ocupar por fin su puesto en el centro del campo sin mirar tanto hacia atrás.
El anhelo del nuevo técnico será que Federico sea más ofensivo que nunca. Quiere que Valverde se convierta en el otro centrocampista goleador, junto a Bellingham, que necesita el Real Madrid. Debe aprovechar mucho más su disparo y debe intentarlo siempre. Para ello tiene que pensar en colocarse en posición de tiro y no pensar tanto en centrar. Esa misión requiere un cambio mental. El hispanoamericano tiene que centrarse en buscar el chut y no tener en la cabeza la incursión y el pase como fundamentos de su juego. Valverde es un futbolista de quince goles de promedio y ha de alcanzar esa cifra cada temporada. Como mínimo. Los doce que se apostó con Ancelotti se quedan cortos. Ha de marcar más.
Federico Valverde, en la final de la Copa del Rey
Alonso tiene una conversación especial pendiente con Jude Bellingham. Tercer artillero del equipo en sus dos primeras temporadas, el nuevo entrenador desea que el inglés sea más centrocampista que nunca. Mbappé y Vinicius serán los puntas y los dos laterales actuarán realmente como dos extremos, de tal manera que Bellingham y Valverde explotarán su disparo desde lejos sin que Jude tenga que estar en la media punta. El plan de Alonso es que el británico juegue como un mediocampista real para ser un líder en esa línea y crear fútbol, sin olvidar su faceta goleadora. Pero no quiere que sea un delantero retrasado en una segunda línea, porque se pierde su capacidad de construcción. Le exigirá, como a Valverde, que explote más su disparo desde fuera del área. Su calidad debe ofrecer veinte goles. Los superó en su primera campaña, en la que estuvo a punto de ser Pichichi.
Güler: añadir a su clase confianza
El preparador guipuzcoano dejó claro a la dirección deportiva madridista que contaba con Güler y con Fran García. El turco es un creador que Alonso pretende moldear a su imagen y semejanza. Hablará con el muchacho para inspirarle confianza y decirle que saque todo su talento. Arda puede ocupar todos los puestos del centro del campo y Xabi quiere un futbolista más completo. Para ello es necesario continuar con su evolución muscular con el fin de conseguir una mayor capacidad física. El imberbe de 19 años debe ser un mago con el balón y potente a la hora de robar en la labor defensiva. Tendrá mucho más protagonismo con el cambio de técnico.
Ancelotti confió en Aurelien Tchouaméni cuando los que no saben de fútbol querían quitarle del once. La apuesta cabezona del italiano triunfó. Hoy, el coloso francés es intocable. Alonso desea reforzar ese liderazgo de Aurelien en la línea media.
Tchouaméni es el hombre que concede esa palabra mágica, equilibrio, que Ancelotti menciona diariamente y que muchos no saben qué significa en esta faceta balompédica. Un futbolista que da equilibrio es el jugador que siempre está en el eje del centro del campo para frenar el contragolpe rival, hacer faltas tácticas, robar el balón e iniciar el ataque. Si la fuerza descomunal de Tchouaméni no está en el epicentro del esquema, la debilidad se cierne sobre el Real Madrid. El adversario llega con demasiada facilidad hasta el área. 'Aurelio' siempre está ahí para colocar su muro de contención y obtener la recuperación de balón. Es un hombre imprescindible y Xabi desea subrayarlo y brindarle una confianza que el francés, rocoso, ya tiene mentalmente.
Su ausencia del centro del campo para cubrir las necesidades urgentes en la defensa fueron un problema táctico para Ancelotti que el nuevo técnico espera solucionar con Huijsen, Asencio, Militao y Rüdiger como centrales fijos más la aportación extraordinaria de Jacobo y Joan Martínez. Tchouaméni vuelve a ser stopper hoy en el Sánchez-Pizjuán de Sevilla porque Ancelotti, resignado, sufre doce bajas una jornada más. Xabi espera acabar con esa urgencia en el Mundial de Clubes y alinearle donde mejor rinde y más le necesita.
Camavinga: el relevo como pivote
Baja en el Mundial de Clubes, en pleno proceso de recuperación del percance físico sufrido en Getafe, Eduardo Camavinga también tiene pendiente una profunda charla con el vasco. Las lesiones han mermado una importancia en el Real Madrid que el tolosarra desea reeditar. Quiere sacar todo el potencial del francés, unas prestaciones que destacan sobremanera en la Champions y no se ven tanto en la Liga. No hay argumentos para que esto se produzca y el entrenador guipuzcoano piensa obtener el mejor rendimiento de Camavinga en todas las competiciones.
Eduardo puede ser el segundo pivote titular cuando Alonso disponga de esa estrategia. Será el relevo de Tchouaméni en una rotación necesaria ante la cantidad de partidos, un promedio de 65, que el club disputa anualmente. También cuenta con él como interior izquierda. Y ya le hemos visto ejercer de lateral izquierdo falso, jugando realmente como un quinto mediocampista. Alonso quiere expresarle tajantemente que cuenta con él para cumplir muchas facetas. Su poderío físico que empuja al equipo hacia el ataque es una ayuda extraordinaria que el nuevo jefe del plantel pretende explotar al máximo.
Aurelien Tchouameni, en un partido de esta temporada
Uno de los puntos capitales tácticos del Real Madrid de Alonso son los laterales de largo recorrido. El preparador, que comienza oficialmente su labor el primer día de junio, ha expuesto a la dirección deportiva que cuenta con Fran García como rotación del nuevo defensa izquierdo que espera tener con vistas al gran Mundial de equipos. Mientras que muchos señalaban a Fran en la lista de transferencias, Xabi ha dejado claro que le quiere en su plantilla porque es un futbolista incansable que sube y baja a una velocidad fantástica. Hay que pulir su calidad en los centros para convertirle en un lateral de máximo nivel y en esa tesitura técnica está Alonso para mejorar su perfomance.
El manchego también desea quedarse en el Real Madrid y competir con Álvaro Carreras o con el fichaje que venga finalmente. Solo una gran oferta cambiaría esa posición de Fran, en el hipotético objetivo de ser titular en otro equipo importante.
Los canteranos, en la mente de Xabi
La llegada del nuevo responsable deportivo del Real Madrid se ha fraguado porque es un entrenador muy moderno que busca en la cantera las necesidades del equipo. Los chavales de La Fábrica deben estar listos porque Alonso les va a observar y puede ascenderles. Joan Martínez es el primero de la clase. Ya fue elegido por Davide y Carlo Ancelotti, que le llevaron a la pretemporada americana hace un año. Una grave lesión de rodilla cortó esa progresión. El muchacho acaba su proceso de recuperación y el preparador guipuzcoano lo vigilará periódicamente para comprobar si puede contar con él.
Jacobo Ramón, autor del gol frente al Mallorca, también se encuentra en observación. Lo mismo sucede con el excelente lateral derecho David Jiménez, con Mario Rivas, con Loren, con Fortea, con Diego y con Youssef, el lateral zurdo que tanto gusta en la casa. El centrocampista Chema y los delanteros Gonzalo y Víctor Muñoz se suman a un examen que se extiende a otros chavales de Valdebebas. El nuevo jefe de la plantilla del Real Madrid viene para apuntalar su filosofía y demostrar a los canteranos que subirán con él si se lo ganan. Son tiempos de cambios y hay que rendir aún más. Eso es bueno en un club. Todo el mundo quiere mejorar cuando hay un nuevo jefe.