Vinicius, en la madrugá. (Y Gonzalo, en el equipo)
Un Madrid que progresa adecuadamente en el Alonsismo Ilustrado
Pues igual no hay que mandarlo a Arabia, a Vinicius digo. Ofensiva musiquilla que venía sonando hace un tiempo interpretada por gentes con mala idea, tara seguramente incurable el brasileño de por medio.
O por tipos que diría Clemente son como las vacas de Ibaiondo: llevan muchos años viendo fútbol –pastan junto a Lezama– pero no tienen ni idea de eso.
Vinicius es crack mundial. Trasnochar valió la pena por él y por otras cosillas que enseguida comentamos. ¿No tuvo un gran año? Pues no. Casualmente tampoco el equipo. Incluso Mozart rompió alguna vez un intento glorioso. Que es crack mundial, eso no lo discute nadie. Nadie normal, digo.
El gol, el taconazo del segundo, esta vez más por el centro que pegado a la banda. Lo tiene todo para ser también decisivo en esa posición. Intercambiando de nuevo con Gonzalo, otro de los protagonistas de esa victoria que manda al Real contra la Juve.
De Clemente a Camacho: así tira la puerta uno de la cantera. Es el 9, sin serlo en plan puro, que el equipo necesitaba tras la marcha de Joselu. Es que Gonzalo sabe jugar al fútbol.
El otro día nos contaron que es sobrino-nieto de Rita Hayworth nada menos. Nieto además del abuelo Manolo, torero en sus años mozos: así se explica que el arte que tiene el chaval. La definición en el 3-0 fue catedralicia.
Un Madrid que progresa adecuadamente en el Alonsismo Ilustrado. Esta vez con tres centrales, tras su experiencia en Leverkusen la cosa se repetirá. Un Madrid que muerde, primer mandato del nuevo entrenador. Está junto y eso le permite jugar mejor.
Muy bien también Güler en su faceta de medio centro o así, con Tchouaméni a sus espaldas entre centrales. Muy buen primer tiempo, le costó el gol y acabó cazando dos en los últimos cinco minutos, 40 y 45. Lo que le permitió guardar fuerzas pensando en lo que viene y porque tiene las que tiene. Otra vez imperial Huijsen, por cierto. Y Courtois, pero eso no es noticia.
Acabó la fase de grupos y llega lo bueno, los cruces. Y eso, la Juve, al que el City le hizo cinco. Meritazo el de los ingleses, en lo que va de año se han gastado cerca de 400 millones, los primeros 200 en el marcado de invierno. Estos no tienen problema: año malo se arregla con mucha pasta. ¿Aspirante al título? Ya. Y a todo lo que juegue, leñe.
No se fíen de los italianos y más a un partido. Primera cita grande para el nuevo Madrid. Otra ocasión para ir comprobando que, en efecto, el progresa adecuadamente. Que es de lo que se trata. Y ya puestos, pues a soñar con el título: ¡no quiero ni imaginármelo! Eso es de lo poco gratis que queda en este mundo. Soñar: voy a ver si lo consigo