Rodrygo Goes, durante un partido la temporada pasada con el Real Madrid
Rodrygo quiere demostrar a Xabi que merece ser titular, pero el mercado le empuja a marcharse
Manchester City y Liverpool le tienen en su mirilla y Guardiola pide refuerzos tras una temporada catastrófica
El Real Madrid se guarda una bala en la recámara y deja la puerta abierta a posibles fichajes
Hay que descubrir las cartas y reconocer que interesa un jugador, porque el tiempo se acaba. Hay que hablar ya y poner esas cartas sobre la mesa. El universo del fútbol es una ruleta rusa y los vericuetos del mercado provocan situaciones insondables. A medida que el periodo de fichajes se acerca a su final los clubes se ponen tensos, los apoderados apremian a los dirigentes y los futbolistas están nerviosos porque no saben dónde van a jugar.
Rodrygo Goes es el ejemplo perfecto del mundo al revés. Durante el Mundial de Clubes se supo suplente con Xabi Alonso y el delantero tanteó a las novias inglesas que podían surgirle con el fin de pensar en un cambio de aires. Se marchó de vacaciones y la Premier seguía teniéndole en su lista, pero ni el jugador daba un paso concreto y, por ende, los clubes tampoco. El brasileño no tomaba una decisión y el Real Madrid, consecuente, tampoco lo ponía en el mercado, aunque advertía con rotundidad que si preguntaban por su precio pediría cien millones de euros. Su valoración internacional es de noventa millones y estas serán las cifras de una hipotética operación. El quid de la cuestión es que transcurrían los días y nadie llegaba para entrar a hablar de números. Rodrygo no movía los peones y la partida no arrancaba con gambito de dama.
En esa tesitura las puertas se iban cerrando porque los equipos fichaban otros delanteros. Rodrygo regresó a los entrenamientos con el Real Madrid hace doce días y manifestó en privado que deseaba continuar y demostrar al entrenador que debería ser titular. Y ahora, cuando el cierre de la persiana se acerca a las últimas quince fechas de traspasos, comienzan las verdaderas reacciones de los equipos. El Manchester City ha tomado la delantera al Liverpool y al Tottenham para contratar al iberoamericano. La partida ha comenzado.
Rodrygo Goes se encuentra en una diatriba. Piensa competir en la plantilla madridista para hacerse con un puesto mientras el gran sueño del City puede hacerse realidad. Ahora. Sí, ahora.
El nuevo interés del City
Este último acercamiento del Manchester City ha cambiado el paso a la perla de Osasco. Autor de 68 goles y 46 asistencias en 267 partidos con el Real Madrid, Guardiola es un referente para el número once del Real Madrid desde hace tres años. Sus elogios al entrenador en aquella famosa eliminatoria frente al City, diciendo que los azules hacían el mejor fútbol del mundo, le costaron un toque de atención. Posteriormente el Real Madrid eliminó a Pep y sus hombres, camino de La Decimocuarta. Dos goles de Goes arrollaron a Guardiola en el Bernabéu. Este año, los blancos también superaron a los azules con claridad con dos victorias, 2-3 en Inglaterra y 3-1 en Madrid. Rodrygo continuaba siendo titular con Ancelotti un trienio después. Un sitio que perdió en la final de Copa en Sevilla.
Hablemos con total franqueza: el City es el club que Rodrygo siempre pensó como opción alternativa al Real Madrid. Guardiola siempre le tuvo en sus oraciones. Lo que ha sucedido es que en los últimos meses no demostró ese interés y el brasileño estaba confundido. Por eso no pensaba irse. Y ahora, a dos semanas del final del mercado, el renovado interés del Manchester City ha roto la situación.
Rodrygo Goes
El cambio de panorama se basa en la exigencia de Guardiola para renovar el plantel tras una campaña desastrosa. Los azules, financiados a fondo perdido por los Emiratos Árabes Unidos, han fichado ya por valor de 185 millones este verano. Reijnders, Cherki, Bettinelli, Trafford, Nipan y Ait-Nouri son los seis hombres contratados hasta ahora. Rodrygo puede ser el séptimo. Pep pide más refuerzos en ataque y el brasileño suena ahora con fuerza. Sí, ahora.
Goes se lo piensa. Le dijo al Real Madrid que se quedaba para demostrar que puede estar en el once inicial y la postura del City le presenta otra visión de futuro.
Muchos rivales en el ataque blanco
Sus agentes estudian la decisión de futuro. Le restan tres años de contrato en el club madrileño. Rodrygo tiene 24 y su postura definitiva marcará el resto de su carrera. La elección es difícil: continuar en el Real Madrid o dar un salto mortal con tirabuzón a otra liga, la Premier. Asume que con Xabi no lo tendrá fácil. Gonzalo le quitó el puesto en el Mundial de Clubes y Brahim ha sido titular como tercer punta en el reciente partido en Austria. Ahora entra Mastantuono en la ecuación y el argentino aspira a jugar también como delantero por la derecha. Tres rivales por un lugar en la alineación.
Goes podrá sustituir también a Vinicius en la rotación, porque funciona mejor por la izquierda, como se vio en Austria en el segundo tiempo. Su mayor rendimiento lo saca como extremo izquierda. Pero Goes ve claro que no es titular como lo fue en los últimos dos años con Ancelotti. Tiene mucha competencia.
El comportamiento de Florentino Pérez y el Real Madrid en este deshojar de la margarita que medita el brasileño es perfecto, ejemplar. Otros dirigentes deberían mirarse al espejo. Las actitudes de Joan Laporta y el Barcelona con futbolistas como Ter Stegen dan vergüenza al lado de la posición del Real Madrid en estas circunstancias y vicisitudes. Xavi Hernández también sufrió ese mal comportamiento del Barcelona.
Son actuaciones muy lejanas a las del Real Madrid. Son como el día y la noche. Florentino Pérez le ha dicho a Rodrygo que la decisión de su porvenir es solo suya. Tiene contrato en vigor y es futbolista del Real Madrid. Si continúa, perfecto, porque es considerado un gran delantero. Y si decide marcharse, comenzarán la negociación.